¡15 horas de oro para matar! La Fiscalía de Morena dejó morir a Edith Guadalupe mientras pedía “moche”
Edith Guadalupe: 15 horas de retraso letal en la Fiscalía de CDMX
CDMX.- La Fiscalía de la CDMX, a cargo de Bertha Alcalde Luján —hermana de la presidenta nacional de Morena—, reconoció lo inaceptable: tardó 15 horas en arrancar la búsqueda de Edith Guadalupe, de 21 años, asesinada con un desarmador en el tórax dentro de un edificio de Benito Juárez. Una agente del Ministerio Público ocultó el domicilio a los investigadores, dos policías de investigación fueron suspendidos por presunta extorsión a la familia y el presunto responsable —el vigilante del inmueble— apagó las cámaras durante 1 hora y 21 minutos, dejó rastros de sangre en su caseta con huellas de limpieza apresurada y apareció con heridas en la mano y rasguños en el abdomen. Todo “contundente”, según la fiscal.
Pero la realidad es más cruda. Mientras Claudia Sheinbaum calificaba el feminicidio de “muy lamentable y triste” y presumía la separación de los funcionarios corruptos, la misma fiscalía que promete “justicia para las mujeres” dejó que la vida de Edith se esfumara entre omisiones, moches y burocracia. Detuvieron rápido al vigilante porque les convenía cerrar el caso antes de que se pudriera en redes, pero nadie explica por qué no actuaron de inmediato con la información que la propia familia entregó desde las 4:20 de la mañana. Esto no es error: es el modus operandi de una institución podrida que protege a los suyos y usa a los de abajo como chivo expiatorio.
La crítica es directa y sin anestesia: en el “gobierno de las mujeres” de Sheinbaum y Morena, la impunidad sigue cobrando vidas porque la fiscalía está blindada por nepotismo y la prioridad no es la verdad, sino la narrativa. Edith no merecía morir ni que su caso se resolviera con pruebas “convenientes” mientras la familia era extorsionada. Si esto es el estándar de la 4T en CDMX, la promesa de “no nos faltan más” se derrumba en sangre y mentiras. Punto.



