CDMX.- Epigmenio Ibarra se puso como Hulk en un pasillo de abarrotes cuando el periodista Jiots le preguntó, cuándo iba a pagar el crédito. La joya salió sola: “A mí el préstamo no me lo hicieron los mexicanos”. El productor dijo que se está pagando, que fue a una empresa y que el ciudadano lo estaba agrediendo. Traducción libre: el dinero salió de Bancomext, banca de desarrollo del gobierno federal, pero al parecer los mexicanos solo ponen los impuestos, no las preguntas.
El crédito existe y está documentado. El 16 de junio de 2020, en plena pandemia y mientras López Obrador repetía que no habría rescates empresariales, Bancomext firmó con Argos Comunicación un préstamo de 150 millones de pesos; el efectivo se dispuso meses después. Ibarra ha dicho que lo pidió en 2019, que el trámite duró nueve meses y que no hubo privilegio. El plazo original vencía en 2024. Según reportajes de Latinus con base en convenios, Bancomext lo modificó varias veces —la última, el 27 de septiembre de 2024, horas antes de que AMLO dejara Palacio— y estiró el pago hasta noviembre de 2027. A esas alturas solo se habían cubierto unos 30 millones de capital más intereses: quedaban alrededor de 120 millones más intereses. De pilón, Mexicanos contra la Corrupción reportó que Argos Producciones arrastra un crédito fiscal de unos 8.7 millones.
El hombre que filmó la épica de la austeridad no soporta que le cobren la factura en el súper. El préstamo no se lo hicieron “los mexicanos” en lo personal, claro: se lo hizo un banco público que se fondea con dinero público, se renegoció en la puerta de salida del sexenio amigo y sigue vivo mientras el discurso oficial juraba que los privilegios habían muerto. Si esa es la defensa, más le valía quedarse callado y pagar.
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