Los Reyes, Michoacán.— Cayó uno de los objetivos de Washington. Enrique ‘N’, alias ‘R5’, ‘Wicho’ o ‘Güicho’, señalado como líder del Cártel de Los Reyes y por el que Estados Unidos ofrecía 3 millones de dólares de recompensa, fue abatido la madrugada de este lunes en Los Reyes durante un operativo federal.
La información la confirmó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. El enfrentamiento ocurrió con elementos de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (Femdo).
El heredero de La Quiringua que terminó en la lista negra de EEUU
El R5 había asumido el liderazgo del cártel tras la captura en julio pasado de Alfonso ‘N’, alias ‘La Quiringua’. Su grupo mantiene el control de Los Reyes, Peribán y Tocumbo, en la frontera de Michoacán con Jalisco, una de las zonas más sangrientas del país.
Antes de ser narcotraficantes, tanto R5 como La Quiringua fueron autodefensas. Usaron centros contra las adicciones que crearon para proteger a desertores de Los Caballeros Templarios y luego los convirtieron en centros de reclutamiento de jóvenes para el narco.
En la lista de terroristas de Washington
El Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) lo tenía identificado como Luis Enrique Barragán Chávez, presunto jefe de sicarios del Cártel de Los Reyes, parte de la alianza Cárteles Unidos.
Para el gobierno de Estados Unidos, Cárteles Unidos ya es una organización terrorista extranjera. El Departamento de Estado ofrecía hasta 3 millones de dólares por información que llevara a su captura por delitos contra la salud y tráfico de drogas.
Mientras la administración anterior abrazaba a los delincuentes, Estados Unidos tuvo que ponerle precio a su cabeza. Esta madrugada el R5 cayó, no por la estrategia de “abrazos”, sino por un operativo federal que hizo lo que Washington ya pedía a gritos: ir por los jefes.




