Abogado lanza batalla legal contra el registro obligatorio de líneas celulares
Presidente de Perteneces A.C., presentó un amparo federal argumentando violación a la privacidad y riesgo a datos personales, recordando que medidas similares fueron invalidadas en el pasado
CDMX.- En un movimiento que revive los fantasmas de fracasos pasados como el RENAUT de 2009 y el PANAUT de 2021 –ambos declarados inconstitucionales por la Suprema Corte–, el abogado José Mario presentó un amparo federal para frenar el registro obligatorio de líneas celulares con CURP, vigente desde el 9 de enero de 2026. Esta medida gubernamental busca combatir extorsiones, pero críticos como Sandra Rodríguez de JenTel MX advierten que ignora vulnerabilidades técnicas, como el reciente hackeo en Telcel que expuso datos personales. José Mario, presidente de Perteneces A.C., compartió en X el formato del amparo, enfatizando que no es un trámite simple y podría requerir asesoría legal, mientras miles de usuarios reaccionan con preocupación por el plazo de 120 días para registrarse o enfrentar suspensiones.
Los argumentos del amparo son contundentes: viola la privacidad, trata a todos como sospechosos y no es proporcional, ya que el Estado ha demostrado incapacidad para proteger bases de datos, como se vio en filtraciones previas reportadas. Analistas destacan que este tercer intento de padrón –prometido como herramienta contra el crimen– en realidad fomenta un “nuevo mercado criminal” de robo de identidad, donde chips falsos podrían incriminar a inocentes. La Suprema Corte ya invalidó esquemas similares por intromisión desproporcionada, pero con las reformas judiciales recientes, la eficacia de estos recursos se pone en duda.
Expertos como Armando Pacheco, en un análisis en YouTube, confirman que los amparos proceden si se interponen antes del 30 de junio de 2026, urgiendo a los usuarios a actuar para proteger sus derechos. Mientras el gobierno insiste en la seguridad, la realidad histórica sugiere que este padrón solo expondrá a millones sin resolver el fondo del problema delictivo, generando más desconfianza en un sistema ya frágil.




