Adán Augusto: ¿Huida de un Senador acorralado por el narco?
El senador Adán Augusto López Hernández evadió a la prensa y abandonó el Senado en taxi tras ser cuestionado por presunto financiamiento irregular en su precampaña presidencial de 2023
CDMX.- En un bochornoso episodio que expone las grietas en la supuesta “transformación” de Morena, el senador Adán Augusto López Hernández abandonó a toda prisa el Senado de la República este martes, tras ser confrontado por reporteros sobre el presunto financiamiento irregular de su precampaña presidencial en 2023. Según revelaciones de El Universal, López recibió aportaciones de Fernando Paniagua Garduño, socio de Humberto Bermúdez Requena, hermano del presunto líder del grupo criminal “La Barredora”, Hernán Bermúdez, quien purga condena en el penal de Altiplano por nexos con el CJNG. El video del incidente, difundido en redes, muestra al exsecretario de Gobernación esquivando micrófonos con un lacónico “ya saben que yo no doy entrevistas”, para luego bajar las escaleras y subirse a un taxi, mientras un ciudadano le grita “rata”.
Los detalles de la investigación apuntan a que Paniagua inyectó 189 mil pesos en nueve eventos de López en Jalisco, Aguascalientes y Sonora, durante la contienda interna de Morena donde competía como “corcholata” contra Claudia Sheinbaum. Fuentes como Proceso y Azteca Noticias confirman que estos fondos provienen de la Inmobiliaria y Constructora Samaria, empresa ligada directamente a los Bermúdez, conocidos por lavado de dinero y control del crimen en Tabasco. Este no es un rumor aislado: reportes destacan cómo el senador ha evitado sistemáticamente la prensa desde que estalló el escándalo, alimentando sospechas de opacidad en un partido que presume honestidad.
Esta evasión no es solo cobardía personal, sino un golpe demoledor a la credibilidad de Morena, que se jacta de combatir la corrupción mientras sus figuras clave huyen de preguntas básicas. Si López no aclara estos lazos con el narco, ¿qué mensaje envía al país? Es hora de que el Senado exija cuentas reales, no más farsas tabasqueñas que ensucian la política mexicana.



