Adán Augusto López: El Senador que cambia de oficina como de camisa, pero huye de la verdad
Adán Augusto López regresa a oficinas de Morena en el Senado tras breve paso por zona priista
CDMX.- En un movimiento que huele a oportunismo puro, el senador Adán Augusto López Hernández abandonó sus oficinas cercanas al bloque del PRI en el Senado para instalarse con la bancada de Morena, según reportes de periodistas como Leticia Robles y Gerardo Monroy. Esto ocurre apenas semanas después de que, el 1 de febrero, renunciara a la coordinación morenista en la Cámara Alta –cargo que cedió a Ignacio Mier– para supuestamente dedicarse a “trabajo electoral” rumbo al 2027, como él mismo anunció en conferencia. Pero el contexto es turbio: su mudanza inicial a la zona priista, generó especulaciones de alianzas ocultas, y ahora este regreso parece un intento desesperado por realinearse con el poder dominante, evadiendo cualquier escrutinio real sobre su trayectoria.
Lo más patético del episodio fue cómo López evadió a la prensa: “Otro día declaramos, hoy no doy entrevistas”, balbuceó cuando le preguntaron si mantiene su apoyo a Andrea Chávez como candidata a la gubernatura de Chihuahua. Esta cobardía no es nueva; revive viejos señalamientos de corrupción y nexos con el huachicol que han perseguido al exsecretario de Gobernación desde la era de AMLO. En lugar de enfrentar las preguntas, prefiere esconderse detrás de puertas cerradas, confirmando que es un político de cartón que solo brilla en la opacidad.
Esta farsa expone la podredumbre en Morena: figuras como López, acusadas de todo menos de transparencia, saltan de un lado a otro sin rendir cuentas, mientras el partido se jacta de “transformación”. Es una bofetada a la democracia mexicana, donde los senadores actúan como ratas en un laberinto, priorizando su supervivencia sobre el deber público. Si esto es el “nuevo” México, mejor volvamos al viejo, al menos allí las máscaras caían más rápido.





