¡Alarma en Tepeaca! Cuatro pipas de gas LP explotan en bodega clandestina: tres heridos y casi 2 mil evacuados
Explosión de cuatro pipas de gas LP en Tepeaca deja tres heridos y obliga a evacuar a casi 2 mil personas
Puebla.- Cuatro autotanques de gas LP estallaron la mañana del 4 de junio en un predio clandestino de San Juan Negrete, Tepeaca, Puebla. El fuego alcanzó más de 15 metros, obligó a evacuar a casi 2,000 personas —entre ellas estudiantes de la escuela General Miguel Negrete Novoa y pacientes del Hospital General—, y dejó al menos tres heridos. Protección Civil confirmó que las pipas estaban almacenadas de forma irregular en plena zona urbana, cerca de planteles educativos y un nosocomio. Las autoridades ya investigan, pero los primeros reportes de medios locales y la propia Fiscalía apuntan a combustible robado: el clásico huachicol que, según la 4T, “se había acabado”.
Esto no es un “accidente”. Es el resultado predecible de años de negligencia, corrupción e impunidad en el Triángulo Rojo poblano, donde las tomas clandestinas siguen brotando como hongos y las autoridades miran para otro lado. Morena prometió desde 2018 acabar con el robo de hidrocarburos y, en cambio, lo toleró, lo disfrazó y lo convirtió en negocio. Mientras Claudia Sheinbaum y sus gobernadores presumen “paz” y “bienestar”, la gente corre despavorida con sus hijos porque un depósito ilegal de gas estalla a metros de las aulas. Tres heridos y miles aterrorizados no son cifras: son la prueba de que el discurso oficial es puro humo tóxico.
La explosión de Tepeaca no fue mala suerte; fue consecuencia directa de un gobierno que prioriza la narrativa sobre la seguridad real. Mientras investigan “las causas”, los poblanos ya saben la verdad: el huachicol nunca se fue, solo cambió de dueño. Y mientras siga así, la próxima vez no serán solo tres heridos. Será una tragedia anunciada que nadie podrá ocultar con conferencias de prensa.



