Nicolás Flores, Hidalgo.— Por fin un político honesto. O al menos, un político que se puso creativo. El presidente municipal panista de Nicolás Flores, Hidalgo, Nicolás González Elizalde, no negó el robo. Lo reivindicó.
Durante su Segundo Informe de Gobierno, el pasado 5 de septiembre, y ante los cuestionamientos por un crédito de 7 millones 339 mil pesos contratado con Banobras vía FAIS, el edil soltó la frase que ya es patrimonio del cinismo municipal en México:
“No me he robado ningún peso; si me lo robé, es para dárselo a ustedes”.
Aplausos. No es broma. Lo dijo con orgullo, como quien presume una obra.
Según su propia defensa, ese crédito de 7.3 mdp — que los habitantes de las 34 comunidades del municipio llevan meses pidiendo que transparente — no se perdió. Se “potenció”. Dice que lo juntó con otros recursos para lograr más de 25 millones de pesos en obras.
¿Cuáles obras? ¿Dónde está el desglose? ¿Facturas? ¿Contratos? Eso no lo dio. Dio la frase.
El Ayuntamiento recibió el dinero el 29 de octubre de 2025. Casi un año después, la única obra visible es una frase para la historia de la política hidalguense.
González Elizalde no es un improvisado. Es del PAN, va en su tercer periodo como alcalde y ganó en 2024 por apenas 61 votos, una elección que Morena impugnó por presunto uso de recursos públicos en campaña. Sabe lo que dice.
Y lo que dijo es la evolución natural del discurso político mexicano:
Antes decían: “Yo no robé”.
Después: “No hay pruebas de que robé”.
Ahora: “Sí robé, pero fue por ustedes. De nada”.
Es el Robin Hood del Valle del Mezquital, pero al revés: pide prestado a Banobras a nombre del municipio — deuda que pagará el municipio por años — y luego lo presenta como un acto de generosidad personal.
Si lo robé, fue para dárselo a ustedes. Si lo debo, también lo pagarán ustedes. Pero la frase, esa sí es gratis.
Y con esa lógica, Hidalgo ya tiene su aporte a la filosofía política nacional: el robo altruista.
Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha publicado un desglose adicional de los recursos. Pero para qué. Ya confesó.



