Alito Moreno desata furia contra Epigmenio Ibarra: “rata inmunda de mierda” y “¡Qué ganas de toparte pronto! Tiempo al tiempo”
Alito Moreno arremete contra Epigmenio Ibarra y lo acusa de desviar 150 mdp del Bancomext
CDMX.- En un arrebato de furia publicado en X, Alejandro “Alito” Moreno, presidente del PRI, arremetió contra el productor Epigmenio Ibarra, llamándolo “rata inmunda” y compartiendo imágenes manipuladas que lo retratan como un nazi con insignias de Morena y esvásticas, frente a un muro grafiteado con “Corrupción Sangre”. Moreno acusa a Ibarra de ser un “corrupto sinvergüenza” que debe millones al erario público, vive de préstamos gubernamentales impagos y actúa como propagandista del “narcogobierno” de López Obrador. Culmina su diatriba con una amenaza velada: “¡Qué ganas de toparte pronto! Tiempo al tiempo”, mientras invita a identificar a Ibarra en la calle para exhibirlo, bajo el hashtag #VanAPagar.
Las acusaciones no son infundadas del todo. En 2020 Bancomext prestó 150 millones de pesos a la empresa de Ibarra para una serie, de los cuales solo ha pagado alrededor de 30 millones, dejando una deuda de 120 millones. El plazo se extendió hasta 2027, renegociado justo antes de que AMLO dejara el poder en septiembre de 2024, sin sanciones aparentes, lo que ha generado críticas por presuntos privilegios. Sin embargo, esto palidece ante el contexto político: Ibarra es un abierto defensor de Morena, productor de series como “El Infierno” que abordan la violencia, mientras Moreno representa a la oposición en un México polarizado por la violencia y la impunidad.
Esta embestida de Moreno es hipócrita y peligrosa, un acto de desesperación de un político acorralado por sus propios escándalos. Audios filtrados en 2022 lo muestran planeando evadir impuestos, ocultar propiedades y hasta sugiriendo “matar de hambre” a periodistas críticos. Como exgobernador de Campeche, enfrenta demandas por desvío de 84 millones de pesos y enriquecimiento ilícito, con procesos de desafuero en curso. Incitar al repudio público contra Ibarra no solo huele a venganza personal, sino que fomenta la violencia en un país con miles de muertos por el crimen organizado. Alito no defiende a México; solo salva su pellejo a costa de envenenar el debate, confirmando que la vieja política priista sigue siendo un pozo de cinismo y corrupción.




