Alito Moreno estalla contra Noroña: “Pinche changoleón apestoso” y “narcopolítico de cuarta”
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, respondió con insultos directos al senador de Morena Gerardo Fernández Noroña tras acusaciones de que le debe gratitud a Adán Augusto López
CDMX.- ¡Vaya espectáculo, México! Justo cuando creíamos que la política no podía caer más bajo, Alito Moreno, el eterno sobreviviente del PRI –ese partido que juraba saber gobernar pero ahora solo sabe hundirse–, le suelta una andanada de groserías a Gerardo Fernández Noroña, el senador de Morena que nunca se calla. Todo por un video donde Noroña, con su habitual drama, defiende a Adán Augusto López –recién echado de la coordinación morenista en el Senado– y acusa a Alito de ser un “canalla miserable” que le debe eterna gratitud al exsecretario de Gobernación. ¿Por qué? Fuentes confirman que Noroña alude a supuestos favores de Adán Augusto, como blindar a Alito de escándalos de corrupción (esos audios famosos que lo pintan como rey de las mordidas, pero que milagrosamente nunca lo mandaron a la cárcel durante el sexenio de AMLO).
Alito, desde su búnker en X (post del 2 de febrero, con más de 1,300 likes), responde como si fuera un bully de secundaria: “Pinche changoleón apestoso”, “narcopolítico de cuarta”, “lávate el hocico” y el remate: “No tienes dignidad, honor ni valor”. ¡Ja! Habla el tipo que ha convertido al PRI en un cementerio electoral, aliado con quien sea para no ahogarse, mientras acusa a Morena de ser “el partido del crimen organizado”. Ironía pura: el PRI, con su historial de pactos oscuros, prometiendo “regresar al poder” para “hacer pagar delitos”. ¿Regresar? Si apenas sobreviven como oposición zombie.
En redes, el pleito divide: unos aplauden a Alito por “valiente”, otros lo tunden por hipócrita, recordando sus promesas rotas y fortunas inexplicables. Noroña, mientras tanto, llora la salida de Adán Augusto como un “error pésimo”, insinuando que sin él, Morena pierde músculo ante la derecha que celebra. ¿Resultado? Nada cambia: México sigue en el cementerio que ambos ayudaron a cavar, mientras estos payasos se tiran lodo. ¿Política? Más bien telenovela barata. ¡Que alguien les dé un Oscar... o una celda!




