Alumnos de Secundaria en Huejotzingo pintan amenazas contra maestros por reto viral y obligan al alcalde morenista a regañarlos en persona
Alumnos de Huejotzingo pintan amenazas de tiroteo contra maestros como “reto viral”
Puebla.- El viernes 24 de abril, en la Secundaria Manuel Ávila Camacho de Huejotzingo, Puebla, unos alumnos decidieron que pintar amenazas de tiroteo contra sus profesores y llenar muros de pintas era un “reto viral” gracioso. La policía tuvo que movilizarse, los padres se alarmaron y el alcalde Roberto Solís Valles —de Morena— tuvo que presentarse en persona para darles un discurso que ya es viral. Lo dijo claro: esto no es juego, es falta de respeto y puede tener consecuencias reales. Lo grave no es que lo haya dicho; lo indignante es que tenga que hacerlo un presidente municipal porque ni padres ni escuela lograron meterles un mínimo de límites.
El video duele: mientras Solís habla con firmeza, varios estudiantes se ríen, cuchichean y se burlan como si el regaño fuera un show de TikTok. Ahí está el problema de fondo. No es un incidente aislado. Es el resultado de años de padres alcahuetes que defienden a sus “niños” ante cualquier autoridad, de una educación que prioriza “derechos” sobre deberes y de redes sociales que convierten la estupidez en tendencia. Solís hizo lo que debía, pero un discurso, por bueno que sea, no borra la realidad: estamos criando una generación que no distingue entre broma y delito, y que cree que todo se resuelve con likes.
Este caso no merece aplausos fáciles. Merece vergüenza colectiva. Mientras sigamos tolerando que los chamacos “jueguen” a la violencia y los adultos les aplaudan o les busquen excusas, no vamos a ninguna parte. El alcalde puso el dedo en la llaga; ahora falta que padres, maestros y autoridades dejen de hacerse los que no ven y empiecen a actuar de verdad. Porque si esto es “broma”, el futuro de México ya no da risa.



