CDMX.— Jorge Amílcar Olán Aparicio, señalado como operador financiero de Andrés López Beltrán (hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador), se encuentra en fuga por varios países con alrededor de tres mil millones de pesos que, en su mayoría, no le pertenecen, según la columna “La ruta de Amílcar” publicada hoy por Raymundo Riva Palacio en El Financiero.
Tras ser ubicado a finales de septiembre por el reportero de TV Azteca Irving Pineda en un penthouse de lujo en Lugano, Suiza (una de las ciudades más caras de Europa), Olán Aparicio huyó a Dubai, donde tiene un departamento. Posteriormente regresó al continente europeo y se refugia en uno de los países de la antigua Europa del Este, de acuerdo con información de funcionarios de países que le siguen la pista desde el año pasado.
En su entorno se creía que, al salir de Suiza, se había dirigido a España. Sin embargo, la nueva información sugiere que actúa con pocos apoyos en México. Aunque se ha afirmado que no hay investigaciones en su contra, existen al menos dos averiguaciones en curso en la Fiscalía General de la República (FGR) y en la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Una de ellas, revelada por Latinus la semana pasada, involucra la transferencia de mil 400 millones de pesos realizada por su hermana Gina Olán, detectada por la UIF. La otra se relaciona con vínculos entre sociedades de Amílcar y seis empresas con razones sociales en Ciudad de México, Monterrey, Cholula, Atizapán y Querétaro, a través de las cuales presuntamente se movieron recursos de Los Chapitos hacia campañas políticas en Baja California Sur. Entre los accionistas de esas empresas figuran el exgobernador Narciso Agúndez Montaño y su hijo Christian Agúndez Gómez, alcalde de Los Cabos.
Los Agúndez y Amílcar tienen como nexo al senador Adán Augusto López Hernández, quien fue cliente principal de Olán en su antiguo negocio de compraventa de relojes de alta gama adquiridos en Zúrich. Amílcar es señalado como uno de los operadores financieros del llamado Grupo Tabasco, encabezado por López Hernández, que también ha funcionado como paraguas para los hijos del expresidente, particularmente Andrés “Andy” López Beltrán, con quien mantiene una larga relación de amistad y negocios. Las autoridades investigan si a través de las empresas de Amílcar también se movió dinero del Cártel de Sinaloa.
Olán Aparicio vivía en Suiza desde hace casi un año. Su refugio en Lugano se desmoronó cuando Pineda y un camarógrafo mostraron el penthouse donde residía con su familia e intentaron entrevistarlo. Lo identificaron a pesar de que se había sometido a cirugía plástica. La difusión del paradero reactivó la discusión sobre los negocios de los hijos del expresidente.
Según fuentes citadas por el columnista, el gobierno suizo lo consideraba un “ciudadano de interés” por su prominencia pública en México y contaba con información detallada sobre él, incluyendo cámaras y tecnología de geolocalización y grabación de conversaciones (incluso en un segundo teléfono que utilizaba fuera de su departamento). La información llegó a TV Azteca —con versiones que apuntan a un origen mexicano— y fue compartida con funcionarios estadounidenses, quienes han dialogado con Amílcar desde el año pasado.
Una fuente estadounidense indicó que ya tiene poco que agregar, pero buscan que formalice ante un fiscal federal lo que ha contado para judicializar las imputaciones. Hasta ahora no lo ha hecho, y sigue un patrón similar al de Alex Saab, quien habló con la DEA pero dilató hasta ser detenido. “Tuvo más miedo a los dueños de su dinero que a nosotros”, señaló la fuente en referencia a los tres mil millones transferidos a Suiza.
La situación de Amílcar es delicada: lo buscan tanto fiscales estadounidenses como quienes le confiaron el dinero para ocultarlo y operarlo en el extranjero. Ese dinero tiene trazabilidad en sistemas financieros como el suizo, lo que dificulta su recuperación sin exponer a quienes lo entregaron. Según personas cercanas a su relación con los hijos del expresidente, mantuvo comunicación con Andy hasta que su escondite en Suiza fue descubierto. Se desconoce si el contacto continúa.
La columna de Riva Palacio subraya que el mundo no alcanza para esconderlo y que su huida, incluyendo el paso por Dubai, refleja el pánico detonado al ver vulnerada su privacidad.



