CDMX.- El diputado panista Homero Niño de Rivera señaló directamente a Andrés Manuel López Obrador de encubrir a su hijo Andy López Beltrán en el desfalco multimillonario del huachicol fiscal, afirmando que el nombre del “Junior del Bienestar” ya está fichado en carpetas de la FGR y que fungió como operador financiero de la llamada “narcoelección” de 2021-2022. No es un invento opositor: varios testimonios de testigos colaboradores y funcionarios aduanales incorporados a la causa contra los hermanos Farías Laguna y al caso del “Capitán Sol” (Miguel Ángel Solano Ruiz) mencionan de forma reiterada a “Andy” o al “hijo del presidente” como la persona cuyo nombre se invocaba para destrabar zarpes de buques con combustible de contrabando, según reportes de Infobae, Entorno y el propio expediente judicial.
La versión oficial es la de siempre. La FGR de Ernestina Godoy insiste en que no hay “dato de prueba con la fuerza legal necesaria” para abrir indagatoria formal; Hacienda y la UIF niegan investigaciones contra Andy o su círculo cercano (incluido Amílcar Olán); y Sheinbaum repite que “no hay investigaciones”. Mientras tanto, The New York Times documentó que agencias estadounidenses revisan de manera informal los mismos señalamientos, y Andy busca fuero con una diputación en Tabasco.
La contradicción es obscena. Cuando el nombre del hijo del expresidente aparece en declaraciones ministeriales sobre una red que ha costado miles de millones en impuestos evadidos, el sistema responde con silencio, deslindes y protección política. No se trata de condenas mediáticas: se trata de que las carpetas existen, los testimonios están ahí y la decisión de no investigar es política. Así se ve la impunidad del régimen: el junior sigue intocable mientras el erario paga la cuenta.
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