Ciudad de México.— Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”, reapareció sonriente y relajado en la celebración de los 15 años de Morena en el Auditorio Nacional, la noche de este miérecoles. Mientras la militancia lo rodeaba de abrazos, fotos y gritos de “¡No estás solo!”, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador saludaba con calma en la zona preferente, a metros del escenario donde la dirigencia conmemoraba el aniversario del partido fundado en 2011.
La imagen contrasta con el entorno en el que llega. En los días previos se intensificaron los señalamientos sobre presuntos vínculos con el huachicol fiscal y con Amílcar Olán, señalado por transferencias millonarias y ubicado en Suiza. También circuló la cancelación de su visa estadounidense.
El propio López Beltrán aspira a una diputación federal por el distrito 6 de Tabasco.
La presidenta Claudia Sheinbaum declaró esa misma mañana que consultó a la fiscal Ernestina Godoy y que no existe investigación en su contra; otros funcionarios han repetido la misma línea. Hasta ahora no hay carpeta pública ni explicación detallada que despeje las sospechas: solo la afirmación de que no hay nada que investigar.
El festejo, programado para arrancar cerca de las 18:00 y cerrar alrededor de las 19:30, reunió a gobernadores, legisladores, consejeros y militantes. AMLO y Sheinbaum no asistieron en persona —el primero por mantener su retiro, según la dirigencia—; en su lugar se proyectaron videos. El programa combinó discursos de Alfonso Durazo, Cuitláhuac García, Camila Martínez, Epigmenio Ibarra y el cierre de Ariadna Montiel, con música de Eugenia León, Byron Barranco y Los HH. En los accesos, el recibimiento no fue uniforme: a Alejandro Murat le gritaron “¡No es Morena!”.
La aparición de Andy, tranquilo y sonriente, funciona como mensaje interno. En un partido que se presenta como ético y austero, el respaldo visible de la base y el silencio de la fiscalía bastan, por ahora, para sostener la candidatura de quien carga el apellido del fundador. El contraste queda a la vista: afuera, las acusaciones y la falta de aclaración; adentro, el abrazo, la canción de Byron Barranco sobre la “derrota a la mafia” y la foto con el hijo del expresidente en primera fila.



