"Andy" da coletazos, se niega a dejar cargo en Morena y se va a Coahuila a "recuperar" diputaciones
Andy López Beltrán da coletazos organizando diputados para Coahuila, pero las fuentes internas coinciden: su tiempo en la Secretaría de Organización está contado.
CDMX.— En un claro ejercicio de coletazos desesperados, Andrés Manuel López Beltrán (“Andy”), secretario de Organización de Morena, se reactivó esta semana para encabezar una operación territorial de alto riesgo en Coahuila. Fuentes internas del partido y del gobierno federal confirman que su salida del cargo es un hecho prácticamente consumado, al igual que la de la presidenta nacional Luisa María Alcalde Luján. Sin embargo, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador parece decidido a aferrarse al puesto mientras pueda, negándose a salir de escena con discreción.
La “encerrona” del 20 de abril
El lunes 20 de abril, pasadas las 17:00 horas, alrededor de 30 diputados federales (de un total de 65 que se desplegarán) llegaron a la sede nacional de Morena en Liverpool 3. Allí les confiscaron los celulares “para cuidar al movimiento”, ante los rumores de profundas discrepancias internas, particularmente entre López Beltrán y el resto del Comité Ejecutivo Nacional (CEN). Andy llegó tarde, a las 18:24 horas. En la reunión se proyectaron diapositivas sobre metas de afiliación (en las que Coahuila va muy por debajo de lo esperado), división de distritos y el “reto” de ganar el Congreso local el 7 de junio.
Algunos legisladores protestaron porque los viáticos del operativo correrían por su cuenta. López Beltrán prometió negociar “una ayuda” con Ricardo Monreal desde la Cámara de Diputados. El mensaje fue tajante: “Ya no hay margen de error. Es sí o sí ganar el Congreso, los municipios y dejar el camino llano para la gubernatura”. Todo esto mientras el PRI mantiene una estructura sólida en el estado que gobierna Manolo Jiménez.
Este esfuerzo de última hora se lee como una prueba de fuego para Andy: si Morena fracasa en Coahuila (donde el partido guinda y el PT van en alianza, dejando fuera al PVEM), el argumento para su destitución será aún más contundente. Según los estatutos de Morena, el Consejo Nacional puede remover al CEN por incumplimiento o faltas graves, con una sesión extraordinaria posterior al 7 de junio.
El reacomodo que viene de Palacio Nacional
Fuentes cercanas a la dirigencia, al Consejo Nacional y al gobierno federal coinciden en que Claudia Sheinbaum ya definió el relevo. Si los resultados en Coahuila no son favorables, Ariadna Montiel Reyes (actual secretaria de Bienestar, con control de un presupuesto millonario y experiencia en padrones y movilización) asumiría la presidencia nacional de Morena. Para la Secretaría de Organización se perfila Esthela Damián Peralta, quien renunció a la Consejería Jurídica de la Presidencia para “trabajar” en Guerrero de cara a 2027.
Sheinbaum invitó formalmente a Luisa María Alcalde a ocupar la Consejería Jurídica en sustitución de Damián. La mandataria evitó confirmar la salida de Andy con un lacónico “no tengo conocimiento hasta ahora… Tengo la mejor opinión del comité directivo”. Esta respuesta genera escepticismo: en un partido tan vertical como Morena, resulta poco creíble que la presidenta ignore un ajuste de esta magnitud, especialmente cuando ella misma impulsa los cambios rumbo a las intermedias de 2027.
¿Ascenso o salida lateral disfrazada?
La invitación a Alcalde se presenta como un “ascenso natural”, pero el contexto sugiere un retiro lateral. Su gestión ha sido cuestionada por:
Dificultades en las negociaciones con aliados (PT y PVEM)
Acusaciones de soberbia
Improvisación
Manejo opaco de prerrogativas millonarias
El polémico podcast “La Moreniza”
Andy, por su parte, arrastra un historial de señalamientos que contrastan con el discurso de austeridad: el escándalo de su viaje de lujo a Tokio (con gastos en hoteles y restaurantes que generaron facturas controvertidas), opacidad en decenas de viajes, presuntos contratos irregulares a amigos y acusaciones vinculadas a redes de huachicol fiscal. Estos episodios lo han convertido en un lastre simbólico para el movimiento.
Un partido que revela su fragilidad
Este reacomodo no es un simple ajuste: es una concentración de poder directa desde Palacio Nacional. Sheinbaum busca desplazar a las figuras más asociadas al legado puro de la 4T original para evitar que escándalos de opacidad, conflictos con aliados o desorganización territorial comprometan las elecciones de 2027 y, eventualmente, la sucesión de 2030. Citlalli Hernández asumiría un rol clave en contención de tensiones con PT y PVEM.
Dentro de Morena, algunos celebran el “golpe en la mesa” como necesario para disciplinar la estructura. Otros advierten riesgos de fracturas y mayor dependencia del Ejecutivo. La realidad es que el partido, pese a su mayoría aplastante en el Congreso federal, muestra grietas profundas en operación territorial, afiliación y alianzas.
Andy López Beltrán da coletazos organizando diputados para Coahuila, pero las fuentes internas coinciden: su tiempo en la Secretaría de Organización está contado. Negarse a salir de Morena con elegancia solo prolonga un desenlace que Palacio Nacional ya decidió. Mientras tanto, Sheinbaum mantiene la estrategia del “desconocimiento selectivo”: distancia pública de las decisiones incómodas mientras opera en privado. El mensaje es claro: la era de las dirigencias “heredadas” termina. Ahora, quien ganó en 2024 toma el control directo. El silencio oficial dice más que muchas conferencias mañaneras.



