Tabasco.- El deslinde de Andrés Manuel “Andy” López Beltrán suena a guion repetido. Desde Tabasco, donde aspira a una diputación, negó categóricamente amistad, negocios, prestanombres o tráfico de influencias con Jorge Amílcar Olán Aparicio, y también cualquier vínculo con el huachicol fiscal. Lo conoció “por amigos en común” y porque la esposa de Olán estudió con él en la primaria en Villahermosa. Nada de recomendaciones ni contratos. “Nunca jamás han podido presentar una sola prueba”, repite, y acusa “guerra sucia”.
El problema es que el propio Andrés Manuel López Obrador, el 29 de enero de 2024 en la mañanera, dijo lo contrario con claridad: “Un amigo de mis hijos, o de uno de mis hijos, tiene negocios, es proveedor y habla por teléfono en nombre de uno de mis hijos para que le den un contrato”. AMLO no negó la amistad ni que Olán usara el nombre de sus hijos para abrir puertas. Defendió que los hijos “no son corruptos”, pero reconoció el mecanismo.
Ahí está la incongruencia de manual. El hijo dice que no era amigo y que no intercedió; el padre admitió que sí era amigo y que usaba su nombre para contratos. Mientras tanto, Olán pasó de un contrato federal de unos 27 mil pesos en 2018 (piezas para sanitarios) a facturar, según Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, más de 490 millones de pesos entre 2020 y 2022 con Romedic en medicinas para Tabasco y Quintana Roo (fondos del entonces Insabi). Hay reportes de balasto para el Tren Maya con cotizaciones superiores a las de otros proveedores, audios donde Olán habla de “Andy” y “Bobby”, y su propia jactancia en grabaciones de contratos por miles de millones en Dos Bocas. Fotos de la boda de Olán muestran a Andy presente. El empresario hoy se oculta en el extranjero.
La pregunta que Andy no responde es la más simple: si no había cercanía ni ayuda, ¿cómo un vendedor de acabados y pisos en Villahermosa se convierte de la noche a la mañana en proveedor recurrente de gobiernos de Morena, con acceso a presupuesto público de medicinas, obras y energía? ¿Quién lo acercó a las dependencias si no fue el círculo de los hijos del presidente? El padre reconoció la amistad y el uso del nombre; el hijo ahora lo niega mientras busca cargo electivo. Morena pide “pruebas” y habla de calumnias; el PAN exige aclaraciones. Un audio de un testigo protegido en el caso de huachicol fiscal, revelado por Azteca Noticias ante un juez, menciona a Andy. Él responde acusando al FBI de ofrecer inmunidad a un detenido en Argentina.
Es el mismo patrón: el deslinde llega después de que el dinero ya fluyó. El erario de todos los mexicanos no se reparte por amistad de primaria ni por casualidad. Cuando el padre admite el mecanismo y el hijo lo niega, lo que queda es la pregunta de siempre: ¿a quién le creemos, al video de campaña o a la mañanera de 2024 y a los contratos documentados?
Los mexicanos pagan la diferencia.
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