¡ARMY despierta al gigante!: Profeco aprieta a Ticketmaster por abusos en venta de boletos para BTS
El titular de Profeco, Iván Escalante, confirmó que la dependencia ya mantiene comunicación directa con la boletera a través del sistema ConciliaExprés y dará seguimiento puntual al proceso
CDMX.- En una movida que resalta el poder de los fans organizados, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha emitido un exhorto formal a OCESA y Ticketmaster para que revelen de inmediato precios, cargos adicionales, mapas de asientos y condiciones de venta para los conciertos de BTS en la Ciudad de México, parte de su esperado World Tour 2026. Esto surge tras más de 4,700 quejas de ARMY, el fandom de la banda surcoreana, que denuncian irregularidades como cuentas bancarias desconocidas aparecidas en sus perfiles de Ticketmaster, además de la falta de transparencia en los costos. La intervención, respaldada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien expresó su entusiasmo por la visita del grupo tras su servicio militar, pone en evidencia las prácticas opacas de la boletera, acusada frecuentemente de inflar precios con tarifas dinámicas que aprovechan la alta demanda.
Críticos del sector señalan que este caso expone el monopolio de Ticketmaster en México, donde los consumidores a menudo enfrentan ventas caóticas y sobreprecios sin información previa, violando la Ley Federal de Protección al Consumidor. Fuentes confirman que Profeco exige detalles sobre paquetes VIP y entradas disponibles, buscando evitar abusos en un evento masivo que podría agotar boletos en minutos. Mientras, ARMY en redes como X ha impulsado hashtags como #OcesaArmyQuierePreciosyMapa, presionando por equidad y recordando escándalos pasados con artistas como Taylor Swift, donde dinámicas similares generaron demandas internacionales.
Aunque Ticketmaster insiste en que publicará la información solo al inicio de la preventa el 22 de enero, expertos como Iván Escalante de Profeco advierten que la vigilancia continuará para garantizar un proceso justo. Este episodio no solo beneficia a los fans de BTS, sino que podría sentar precedentes para futuras ventas de conciertos en México, donde el fervor por el K-pop choca con un sistema ticketero que prioriza ganancias sobre derechos del consumidor.



