¿Aspirina, el aliado inesperado contra el cáncer metastásico o solo un espejismo en ratones?
Un estudio en Nature sugiere que la aspirina inhibe la metástasis en modelos de ratones al reducir tromboxano A2 y liberar células T, pero se necesitan ensayos clínicos en humanos
EU.- Un estudio reciente publicado en la revista Nature ha sacudido el mundo científico al sugerir que la aspirina, ese analgésico de cabecera que todos conocemos, podría frenar la metástasis del cáncer al potenciar la respuesta inmune de las células T. Investigadores demostraron en modelos de ratones que inhibir la enzima COX-1 con aspirina reduce los niveles de tromboxano A2 (TXA2) derivado de plaquetas, liberando así a las células T de una supresión que favorece la expansión tumoral. En experimentos con cánceres como melanoma y carcinoma pulmonar, el tratamiento disminuyó la frecuencia de metástasis de manera dependiente del sistema inmune, y este efecto se revirtió al suplementar TXA2.
Pero vayamos con pies de plomo: todo esto se probó exclusivamente en roedores, sin datos experimentales nuevos en humanos. Los autores admiten evidencias contradictorias en estudios previos con pacientes y llaman a ensayos clínicos controlados para identificar quiénes podrían beneficiarse, quizás en cáncer colorrectal donde meta-análisis muestran una reducción del riesgo de metástasis (HR 0.64) y muerte por cáncer (HR 0.49). Históricamente, la aspirina ya se asocia con menor incidencia de cáncer colorrectal en uso prolongado, según revisiones de la USPSTF, pero sus riesgos —como hemorragias— no son insignificantes.
Este hallazgo, aunque prometedor, subraya un viejo problema en oncología: lo que brilla en el laboratorio no siempre se traduce a la clínica. ¿Revolución o hype? Solo el tiempo y más pruebas lo dirán; mientras tanto, no corras a la farmacia sin consultar a un médico.