Audios de Marina del Pilar con el FBI: ¿Morena marchará en Baja California exigiendo su destitución, como hizo contra Maru Campos por “traición a la patria”?
¡Sálvese quien pueda en Morena! Marina del Pilar pillada ofreciendo al FBI datos de mesas de seguridad… ¿y ahora qué, traición o visa?
Baja California.- Los nuevos audios filtrados por el periodista Héctor de Mauleón en El Universal dejan en evidencia algo más grave que simples gestiones de visa. En las grabaciones, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, se escucha dispuesta a “hablar de todo lo que yo pueda saber, cómo apoyar, cómo cooperar” y a compartir lo que ha escuchado en las mesas de seguridad con un supuesto intermediario vinculado al FBI. Expresa temor a cargos, sanciones o extradición, y negocia una “última oportunidad” porque las agencias estadounidenses ya no quieren perder más tiempo con ella.
Esto no es un rumor ni una filtración anónima. Los audios son reales —lo confirma el propio gobierno de Baja California—, aunque los califica de “fragmentos aislados” de una charla privada con personas que “no acreditaron oficialmente” ser autoridades de EE.UU. Marina del Pilar asegura que actúa con “plena disposición para aclarar” y que cualquier cooperación se da en el marco legal: “coordinación y comunicación, pero no subordinación”.
El PAN, por su parte, lo eleva a asunto de seguridad nacional. Jorge Romero exigió aclaraciones inmediatas: si la mandataria estuvo dispuesta a entregar información de las mesas de seguridad a agencias extranjeras, “debe aclararlo de inmediato”. El partido pide que solicite licencia mientras se investiga.
El contraste que Morena no quiere ver
Hace apenas unas semanas, Morena y sus aliados organizaron marchas y promovieron juicio político contra la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, acusándola de permitir o tolerar la presencia de agentes de la CIA en operaciones contra el narco en territorio mexicano. Lo calificaron de violación a la soberanía y, en algunos casos, rozaron el señalamiento de traición a la patria. Hubo movilizaciones, bloqueos y un fuerte despliegue político para exigir su destitución.
Ahora, con una gobernadora de su propio partido en una entidad fronteriza clave, donde se habla abiertamente de compartir información de seguridad nacional con autoridades de otro país —aunque sea a través de intermediarios no acreditados—, el guion cambia radicalmente. Al interior de Morena ya se habla de “sálvese quien pueda”. No hay convocatorias a marchas en Baja California exigiendo la renuncia o el juicio político de Marina del Pilar. No hay discursos inflamados sobre soberanía pisoteada ni traición a la patria.
¿Dónde quedó esa indignación selectiva? ¿Por qué cuando se trata de una gobernadora opositora se movilizan multitudes y se agitan banderas de soberanía, y cuando es una de las suyas —con audios que muestran disposición a cooperar con agencias extranjeras y revelar contenidos de mesas de seguridad— prefieren el silencio o el minimizado de “conversación privada”?
La diferencia es obvia y contundente: en Chihuahua se trataba de una gobernadora del PAN; aquí se trata de una morenista en un estado estratégico para la seguridad fronteriza. Si Morena aplica el mismo rasero que usó contra Maru Campos, debería estar exigiendo ya la destitución de Marina del Pilar. Si no lo hace, quedará claro que la defensa de la soberanía y la seguridad nacional solo les importa cuando conviene políticamente. El doble estándar no es solo hipocresía: es una señal de que el partido está dispuesto a proteger a los suyos incluso cuando está en juego información sensible de las mesas de seguridad de un estado fronterizo.
La pregunta incómoda sigue en el aire: ¿marcharán o se quedarán callados? La respuesta dirá mucho más de lo que cualquier audio pueda revelar.







