¡Austeridad de oro y lágrimas saladas! Morenistas de Morelos y De Nigris se queman en el restaurante de Salt Bae
Funcionarias de Morena en Morelos y Aldo de Nigris, en el foco por visita al restaurante Nusr-Et de Salt Bae en CDMX
CDMX.- En la Ciudad de México, en el hotel St. Regis de Paseo de la Reforma, el Nusr-Et de Nusret Gökçe —el chef turco conocido como Salt Bae— cobra precios exorbitantes por cortes bañados en hoja de oro y show mediático. Dos funcionarias de Morena en Morelos —Andrea Liliana Salgado Hernández, directora del Servicio Nacional de Empleo estatal, y Slendy Miranda Rodríguez, de la Unidad de Promoción de Cultura y Turismo de la Arena Teques— fueron captadas cenando allí y presumiendo fotos. Les llovieron regaños internos por violar la “austeridad republicana” que tanto pregonan. Una de ellas huyó cuando la confrontaron. Al mismo tiempo, el creador de contenido Aldo de Nigris grabó un video quejándose de que el chef le ofreció “cortes especiales” y terminó pagando más de 36 mil pesos (cerca de 40 mil con propina).
La hipocresía salta a la vista. Mientras el gobierno de Morena repite hasta el cansancio que vive en la frugalidad y que “el pueblo” debe apretarse el cinturón, sus cuadros medios se dan el gusto en un lugar diseñado precisamente para inflar cuentas a través de upselling descarado: el chef se acerca, presume carne cara y el cliente ingenuo o presumido termina pagando lo que nunca pidió. De Nigris, acostumbrado a que le regalen cosas por ser “influencer”, se victimiza como si lo hubieran estafado; las funcionarias se esconden porque saben que su lujo contradice el discurso oficial. Ambos casos revelan la misma mentalidad de elite: creen que las reglas (o los precios) no les aplican.
Este episodio no es anécdota aislada. El restaurante de Salt Bae llegó a México cargado de polémicas internacionales por precios abusivos y calidad cuestionable, y aquí sirve de espejo perfecto para una clase política y de redes que predica sacrificio ajeno mientras consume ostentación propia. La “austeridad republicana” sigue siendo puro teatro para la galería.




