Cambio de guardia en el Senado: Laura Itzel Castillo asume la presidencia del Senado en relevo de Noroña
A partir del 1 de septiembre, Laura Itzel Castillo tomará el cargo de presidenta de la Mesa Directiva del Senado, tras la decisión unánime del grupo parlamentario de Morena
CDMX.- En un movimiento que consolida aún más el control de Morena en las instituciones legislativas mexicanas, Laura Itzel Castillo ha sido designada como la nueva presidenta de la Mesa Directiva del Senado, relevando a Gerardo Fernández Noroña a partir del 1 de septiembre. Esta decisión, anunciada este jueves 28 de agosto, no solo marca un relevo generacional y de género en la cúpula senatorial, sino que también subraya la cohesión interna del partido gobernante en un contexto de reformas controvertidas y transiciones políticas clave.
Castillo, hija del icónico ingeniero y luchador social Heberto Castillo –fundador del Partido Mexicano de los Trabajadores y figura emblemática de la izquierda mexicana en los años 70 y 80–, emerge como una elección estratégica. Presidenta Claudia Sheinbaum la elogió en su conferencia matutina como una "gran luchadora social" con "ideas firmes y valores sólidos", destacando su trayectoria en movimientos progresistas. Sin embargo, críticos podrían cuestionar si esta designación, aprobada por unanimidad en el grupo parlamentario de Morena según la senadora Andrea Chávez, prioriza lealtades familiares y partidistas sobre experiencia legislativa fresca, especialmente en un Senado donde Morena y aliados controlan la mayoría calificada desde las elecciones de 2024.
El relevo llega en medio de la LXVI Legislatura (2024-2027), justo cuando el Congreso debate reformas judiciales impulsadas por el Ejecutivo que han generado polarización, incluyendo protestas de jueces y opositores que ven un riesgo para la independencia del poder judicial. Noroña, conocido por su estilo combativo y declaraciones polémicas, deja el cargo tras un año al frente, convocando una sesión preliminar para este viernes 29 de agosto con todos los senadores para formalizar la elección. Mientras tanto, Morena realiza su tercera plenaria con al menos siete secretarios de Estado presentes, lo que sugiere una alineación estrecha entre el Legislativo y el Ejecutivo.
Este cambio no altera el rumbo dominante de Morena, pero invita a reflexionar: ¿reforzará Castillo la agenda transformadora o moderará tensiones en un panorama político cada vez más crispado? Los hechos verificados apuntan a una continuidad ideológica, respaldada por declaraciones oficiales, aunque el verdadero impacto se medirá en las sesiones venideras.