Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.— Tener o no visa estadounidense no impedirá ser candidato en 2027, pero si hay pruebas de delito, México sí actuará, advirtió la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante su conferencia mañanera realizada en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, la mandataria sostuvo que el retiro de visas es una atribución exclusiva del gobierno de Estados Unidos y no tiene relación con el proceso electoral mexicano, donde Morena ha sido el partido más afectado por estas medidas.
“Si tiene visa o no tiene visa, no tiene nada que ver con la elección. Es un asunto del gobierno de Estados Unidos en sus atribuciones para dar visa a una persona o no. En caso de que muestre alguna prueba que tenga que ver con un asunto delincuencial, pues lo tomarán en cuenta las instituciones mexicanas, de acuerdo con nuestra legislación”, expresó.
Sheinbaum señaló que solo con pruebas, México procederá.
En el mismo sentido, la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, explicó que las investigaciones y sanciones impuestas por Estados Unidos se analizarán con la información que tengan las autoridades mexicanas.
Indicó que la UIF, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la FGR, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y áreas de inteligencia trabajan en una metodología única para evaluar el riesgo de que aspirantes tengan vínculos con organizaciones criminales.
Dicho mecanismo permitirá que los partidos entreguen de forma voluntaria al INE las listas de sus posibles candidatos para revisión previa a las postulaciones, detalló.
La presidenta reveló además que el gobierno federal elabora un mapa de riesgos para las elecciones intermedias de 2027, para identificar focos rojos y reforzar la presencia de la Guardia Nacional.
“Se está trabajando un diseño para ver dónde puede haber mayor riesgo en el país. Siempre se ha hecho, pero ahora hemos iniciado ya con ello”, dijo.
El tema del retiro de visas cobró relevancia a principios de septiembre, cuando entre 150 y 160 operadores de carga mexicanos se quedaron sin documento para ingresar a Estados Unidos, aunque tras mesas de diálogo entre ambos gobiernos se contuvo temporalmente la cancelación hacia California.



