China desafía los límites de la fusión nuclear: Avance en el 'sol artificial' que cambia el juego energético
Este avance, con arranque óhmico asistido por ECRH, evita disrupciones y mejora el rendimiento en reactores de fusión
China.- En un hito que resuena en los laboratorios globales, el tokamak EAST de China, apodado el “sol artificial”, ha superado el límite de densidad de plasma de Greenwald, una barrera física que ha frenado el avance hacia la fusión nuclear controlada. Este logro, anunciado recientemente por investigadores del Instituto de Física del Plasma en Hefei, permite operaciones más estables y eficientes, manteniendo un plasma de alta contención durante más de 1.066 segundos. Fuentes como Xinhua y reportes científicos confirman que este paso no solo eleva la densidad del plasma, sino que acerca la posibilidad de generar energía limpia e ilimitada, imitando el proceso del Sol.
Sin embargo, detrás del entusiasmo hay que contextualizar: China invierte masivamente en fusión desde 2006 con EAST, superando récords previos como los 403 segundos de 2022, y ahora lidera frente a proyectos internacionales como ITER en Francia. Expertos ven en esto la consolidación de China como superpotencia tecnológica, aunque críticos señalan que la fusión comercial aún podría tardar décadas debido a desafíos en escalabilidad y costos.
Analíticamente, este avance cuestiona el dominio occidental en innovación energética, pero invita a la cautela: mientras resuelve un cuello de botella clave, persisten interrogantes sobre la sostenibilidad ambiental de la infraestructura y la transparencia en datos chinos. Aun así, es un recordatorio de que la carrera por la fusión no es solo científica, sino geopolítica, con implicaciones para la transición global hacia renovables.



