¡Cinco vidas quemadas en Dos Bocas: Pemex sabía del riesgo y lo ignoró!
¡Cinco vidas incineradas en Dos Bocas: Pemex y la lluvia como chivos expiatorios perfectos!
Tabasco.- El incendio del 17 de marzo en las inmediaciones de la Refinería Olmeca, en Paraíso, Tabasco, no fue un “accidente climático”. Luis Ramírez, hijo de Ezequiel Ramírez Cruz —uno de los cinco trabajadores calcinados—, lo gritó sin rodeos: “Una negligencia más de Pemex”. La falla ya estaba reportada, según el propio familiar, pero la empresa estatal no movió un dedo. Cuatro guardias de la subcontratista SIPSSA y una empleada de planta murieron mientras Pemex vendía la versión oficial: “aguas aceitosas desbordadas por lluvias”. Mentira que se desmorona con el video de seguridad que muestra un auto explotando en medio de un charco de hidrocarburos. Cinco familias destrozadas y la refinería operando “normal” al día siguiente.
Pemex y las autoridades locales siguen hablando de rayos y tormentas. Los familiares, en cambio, denuncian que nadie de la empresa se ha dignado a sentarse con ellos para explicar nada. Ezequiel, de 52 años, y sus compañeros pagaron con la vida la misma historia de siempre: mantenimiento ausente, alertas ignoradas y una refinería estrella de la 4T que desde su nacimiento ha sido sinónimo de sobrecostos, retrasos y ahora, muertes evitables.
Esto no es mala suerte. Es negligencia criminal institucionalizada. Mientras Pemex presume “rescate energético”, sus trabajadores siguen siendo carne de cañón. Basta de opacidad y de promesas vacías. Las cinco víctimas merecen justicia real, no otro comunicado tibio. Si no cambian, la próxima explosión ya tiene fecha.



