¡Circo en San Lázaro: Monreal aplaude a enemigos mientras su propia bancada hace muecas!
La diputada morenista María Damaris Silva reaccionó con gestos visibles de desaprobación al discurso conciliador de Ricardo Monreal
CDMX.- En plena discusión de la reforma electoral de Claudia Sheinbaum, que busca recortar financiamiento a partidos y ajustar plurinominales pero se estrella contra la realidad por falta de votos –¡faltan unos 70, según el propio Monreal!–, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados decidió jugar al diplomático. Ricardo Monreal, con su aire de sabio eterno, reconoció públicamente a los líderes del PRI, PAN y MC, esos mismos que acusan a su partido de autoritario y narcopolítico. Un gesto de civilidad en un mar de insultos, dirían algunos; un acto de desesperación por arañar aliados, pienso yo, mientras el PT y el Verde se lavan las manos y anuncian su “no” rotundo.
Pero el show lo robó la diputada morenista María Damaris Silva, quien, parada atrás como extra de comedia barata, respondió con gestos y muecas dignas de un sketch de Chespirito. ¿Desprecio genuino o simple indigestión legislativa? Sus caras, captadas en video y viralizadas, revelan el verdadero rostro de Morena: una fachada de unidad que se desmorona ante la oposición. Mientras Monreal predicaba respeto, su compañera encarnaba el meme perfecto de la hipocresía política, recordándonos que en este Congreso, las palabras sobran cuando las expresiones lo dicen todo.
Al final, con el “Plan B” en el horizonte –porque ni con milagros pasa la reforma constitucional–, esto huele a otro capítulo de la tragicomedia mexicana: líderes fingiendo madurez mientras sus huestes actúan como niños malcriados. ¿Democracia en acción o puro teatro para distraer del fracaso? Ustedes decidan, pero yo apuesto por lo segundo, con palomitas en mano.



