CDMX.- Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, lanzó el desafío clásico: “dime qué impresentables hemos defendido”. El problema es que el casting ya está listo y con currículum. En la lista que circularon de inmediato aparecen Adán Augusto López Hernández (señalado por ingresos de alrededor de 79 millones no reportados de forma consistente, por el nombramiento de Hernán Bermúdez Requena —ligado a La Barredora— y por observaciones de la ASF en Tabasco), Rubén Rocha Moya (acusado por la justicia de Estados Unidos de vínculos con Los Chapitos y bajo cuyo gobierno Sinaloa registró un fuerte repunte de homicidios) y Cuauhtémoc Blanco (con denuncia de tentativa de violación de su media hermana, desafuero rechazado por deficiencias en la carpeta, e irregularidades millonarias documentadas por la ASF y el actual gobierno de Morelos).
A eso se suman menciones a Andy López Beltrán y a otros nombres que la propia militancia fue soltando en las respuestas. Citlalli pide unidad y que no se propaguen “versiones sin verificar”, mientras el partido acumula gobernadores con licencia, senadores con expedientes patrimoniales abiertos y exfutbolistas convertidos en diputados con más denuncias que goles en su etapa política. La ironía es que el propio movimiento, en voz de quien ahora organiza las candidaturas para 2027, es el que abrió la puerta a la lista.
La sátira se escribe sola: cuando le pides a alguien que te nombre a los impresentables y la respuesta llega en formato de álbum familiar de la 4T, el problema ya no es la oposición. Es el espejo.






