Ojocaliente, Zacatecas.— El terrorismo narco ya no es en la sierra, es en la puerta de la comandancia. El Cártel Jalisco Nueva Generación ordenó el ataque con coche bomba del domingo contra la Policía Municipal de Ojocaliente como represalia directa por la caída de uno de sus sicarios 48 horas antes.
Fue el fiscal general de Zacatecas, Cristian Paul Camacho Osnaya, quien confirmó que un vehículo cargado con explosivos fue detonado frente a la comandancia en un ataque directo.
El saldo oficial: 10 heridos -dos policías y ocho civiles, dos de ellos graves- y 17 inmuebles dañados por la onda expansiva en plena zona urbana. Al principio se reportaron solo seis lesionados, pero la cifra subió por civiles alcanzados dentro de sus propias casas.
La venganza por William “N”
Según la Fiscalía, el móvil es la detención de William “N”, de 18 años, originario de Aguascalientes, capturado el sábado en Asientos durante un operativo conjunto Zacatecas-Aguascalientes.
William había atacado a policías municipales de Villa García con una motocicleta bomba. Al ser individualizado, él mismo confesó: “ser sicario perteneciente al Cártel Jalisco Nueva Generación”.
El fiscal fue claro: “No podemos descartar que sea, de manera muy particular, una reacción debido a la detención de William N”.
La huella del CJNG
En la escena se encontró que uno de los vehículos usados en el atentado tenía reporte de robo con violencia de abril de 2026 en Jalisco.
“Todo esto soporta la teoría del caso, pero sobre todo la zona, que es una zona donde hay predominio del Cártel Jalisco y Cártel Pacífico, y las últimas agresiones contra corporaciones son de este grupo”, explicó Camacho.
La comandancia está rodeada de viviendas. La explosión no solo destruyó el edificio policial, también reventó cristales y causó daños estructurales en casas contiguas. Las autoridades aún no determinan si el explosivo fue detonado a distancia; solo saben que el vehículo llevaba poco tiempo estacionado cuando estalló. Ya tienen identificados dos vehículos más posiblemente involucrados.
Tercer ataque en menos de una semana
Lo de Ojocaliente no es aislado. Se suma al ataque del sábado en Villa García-Asientos y al del 27 de agosto en la carretera federal 54 en Tabasco, Zacatecas, donde dos policías estatales de la Fuerza de Reacción Inmediata (Friz) resultaron heridos por explosivos artesanales. Tras ese ataque hubo enfrentamiento y la carretera estuvo cerrada ocho horas mientras se desactivaban cuatro artefactos más.
Zacatecas está bajo asedio con coches bomba, motos bomba y explosivos artesanales. La táctica ya no es de guerrilla, es de cártel terrorista.
Mientras Morena habla de “abrazos”, el Cjng pone bombas en comandancias.



