¡Claudia, mentiste! La CNTE que Sheinbaum mimó con millones ahora le grita “¡Fuera!” en Zacatecas
CNTE grita “¡Fuera!” a Sheinbaum en Zacatecas y exige abrogación de la Ley del ISSSTE
Zacatecas.- En Río Grande, Zacatecas, durante un acto de entrega de programas sociales el 11 de julio de 2026, maestros de la CNTE irrumpieron con megáfonos y gritos de “¡Fuera, fuera!” y “¡Claudia, mentiste!”, exigiendo la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 para recuperar pensiones “dignas” y la entrega de un pliego petitorio que nunca fue recibido. La presidenta respondió desde el estrado que no negociará “en lo oscurito” y que cualquier modificación a evaluaciones docentes debe consultarse con todo el magisterio nacional, no solo con un grupo. Los manifestantes, que no ingresaron al evento, aseguraron que su situación empeoró pese a las concesiones previas del gobierno federal.
Este episodio no es aislado. La CNTE —que ya obligó a reprogramar visitas anteriores de Sheinbaum por amenazas de confrontación— mantiene como bandera principal la derogación total de la reforma pensionaria de 2007, un cambio que pasaría del sistema de cuentas individuales en Afores a uno solidario de reparto. El gobierno ha entregado incrementos salariales anuales del 9-10% a los docentes y derogó la reforma educativa anterior, pero advierte que revertir la ley del ISSSTE costaría más de 7 billones de pesos (alrededor del 20% del PIB), un golpe fiscal insostenible.
La crítica es contundente: el gobierno de la 4T alimentó durante años a este sindicato radical con plazas, recursos y favores selectivos, confiando en que el clientelismo compraría paz social. En vez de eso, la CNTE sigue usando la disrupción pública como arma de chantaje permanente. Sheinbaum, atrapada entre la realidad fiscal y su discurso de cercanía, opta por respuestas genéricas que evitan compromisos concretos y revelan debilidad ante grupos que perfeccionaron el arte de extraer privilegios a costa del erario sin entregar lealtad a cambio. El resultado es previsible: más protestas, más gasto y un mensaje claro de que las dádivas no compran silencio cuando las demandas centrales siguen sin cumplirse.



