CNTE y los 43 le cobran las promesas rotas a Claudia: caos total en CDMX a solo 2 días del Mundial
CNTE vandaliza TV Azteca y bloquea CDMX en octavo día de protesta por pensiones
CDMX.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) cumplió ocho días de huelga nacional y plantón en el Zócalo capitalino. Este lunes 8 de junio bloqueó Bucareli, Periférico Sur frente a TV Azteca y varias arterias más, mientras sus encapuchados vandalizaban las instalaciones de la televisora: rompieron vidrios, pintaron paredes y dejaron el lugar hecho un desastre. No son “maestros en lucha digna”. Son vándalos extorsionando al gobierno que los usó para ganar votos.
La exigencia central es la cancelación total de la Ley del ISSSTE de 2007 y el regreso al sistema de pensiones solidarias de antaño. Pedro Hernández, de la Sección 9, lo dijo clarito: “No nos vamos hasta que la ley se derogue”. Rosa Icela Rodríguez pidió “escucha activa sin represión” y suplicó que levanten el plantón para no afectar el fin de ciclo escolar. Clara Brugada prometió “seguridad y movilidad” para el Mundial de Futbol 2026. Palabras huecas. La ciudad y el gobierno, están paralizados.
¿De dónde salió este incendio? De las propias promesas de Morena. En 2024, durante la campaña, el movimiento magisterial recibió garantías a cambio de apoyo corporativo. Ahora el gobierno de Claudia Sheinbaum dice que no hay dinero: el director del ISSSTE, Martí Batres, calculó que revertir la ley costaría más de 7 billones de pesos, casi 20 puntos del PIB. Mario Delgado, secretario de Educación, recordó los aumentos salariales y basificaciones que ya les dieron. Pero la CNTE responde que “sí hay dinero” y señala las Afores. Resultado: bloqueos, destrucción y un país harto.
Peor aún: los normalistas de Ayotzinapa, convocados para “apoyar”, fueron detenidos en la caseta México-Cuernavaca. La SSC decomisó 59 artefactos explosivos caseros en los autobuses. Los padres denuncian “siembra de armas”. La policía dice que actuó con CNDH y Segob presentes. Dos versiones, un hecho: el mismo gobierno que durante seis años abrazó a Ayotzinapa y a la CNTE como banderas morales ahora les cierra el paso porque el Mundial se acerca y el caos ya es insoportable.
Aquí está la crudeza: Morena compró votos con promesas que nunca pudo cumplir. Usó a la CNTE contra Peña Nieto y a los 43 contra el “régimen anterior”. Hoy esos mismos grupos le exigen la cuenta y el gobierno, sin represión visible, deja que la capital se desangre. Los ciudadanos pagan: el señor en silla de ruedas que tardó dos horas en llegar al Registro Civil, los niños sin clases, los comerciantes sin clientes, los turistas que verán un Zócalo convertido en basurero.
Esto no es “lucha magisterial”. Es el precio de seis años de populismo barato. La 4T prometió el cielo, entregó caos y ahora pretende que México pague la factura sin quejarse. Mientras tanto, el reloj corre hacia la inauguración del Mundial. ¿Cuánto más va a tolerar la ciudad? ¿Cuánto más va a fingir el gobierno que todo está bajo control? La CNTE ya dio la respuesta: hasta que les paguen lo prometido. O hasta que explote todo.



