¡Coahuila le escupió en la cara a Morena! PRI se lleva los 16 distritos y Sheinbaum manda las denuncias al “tribunal amigo”
Coahuila da carro completo al PRI: gana los 16 distritos locales y humilla a Morena
Coahuila.- Coahuila volvió a ser PRI. Y lo hizo con saña. La coalición PRI-UDC se llevó los 16 distritos locales según el PREP al 99.9 %, con 58 % de los votos frente al raquítico 28 % de Morena-PT. Manolo Jiménez celebró a lo grande: “Se venció el odio, la división, las grillas, las mentiras y las alianzas con posibles delincuentes”. Palabras que suenan a ironía cuando circulan videos de operadores repartiendo dinero en efectivo y usando códigos QR para verificar que el voto se cumplió.
Mientras tanto, Claudia Sheinbaum fue clara y tibia a la vez: “Que sigan la ruta legal… y si es necesario, hasta el Tribunal Electoral”. Traducción: que vayan al mismo árbitro que Morena ha colonizado. La presidenta no condenó la compra de votos; la mandó al limbo jurídico. El mismo día, Antonio Attolini —el candidato morenista— recibió la humillación en vivo: electores lo abuchearon, se burlaron y lo mandaron a freír espárragos. Su discurso de “proyecto que debía llegar al Congreso” sonó a pataleta de quien nunca entendió que la gente ya no traga.
Rubén Moreira, coordinador priista en San Lázaro, olió sangre y lo dijo sin filtro: hay que armar “una gran coalición opositora” para frenar a Morena en 2027. El mensaje es brutal: Coahuila no fue excepción, fue anticipo. El estado que siempre fue bastión priista le cerró la puerta a la 4T con candado.
La crítica es dura porque la hipocresía apesta: Morena lleva años señalando compra de votos ajena mientras sus “servidores de la nación” amenazan con quitar becas y programas si no votan por ellos. Ahora que les toca perder, gritan fraude y corren al tribunal que controlan. Coahuila no compró la narrativa. Le dio la espalda. Y el resto del país tomó nota: ni odio ni mentiras ni tarjetas ni amenazas funcionan cuando la gente ya está harta. Punto.



