CDMX.- La sala de urgencias del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN) en la CDMX amaneció cerrada este jueves, víctima de una plaga de chinches que ha puesto en jaque a pacientes y personal médico. Según denuncias de trabajadores, el problema no es nuevo: hace siete meses enfrentaron una infestación similar en el tercer piso, y ahora las ratas se suman al caos. El argumento oficial es tajante: no hay presupuesto para fumigar, un gasto que, según estimaciones de servicios privados en 2025, podría rondar los miles de pesos para un lugar de esa magnitud.
Este escándalo no es un caso aislado, sino un síntoma del deterioro del sistema de salud pública, agravado por recortes presupuestales proyectados para 2026 y la priorización de otros rubros sobre la sanidad. Mientras el INNN, referente nacional en neurología, lucha contra parásitos, la falta de recursos pone en riesgo a pacientes con condiciones críticas. ¿Es aceptable que una plaga opaque la atención médica en un país donde la salud debería ser prioridad? Las respuestas, por ahora, brillan por su ausencia.



