Culiacán.— El Congreso de Sinaloa designó a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina del estado, en sustitución de Rubén Rocha Moya, quien por segunda ocasión solicitó licencia para separarse del cargo.
La bancada de Morena justificó el nombramiento al señalar que la nueva mandataria tendrá como principal encomienda tender puentes con los sectores productivos, académicos y sociales para construir acuerdos que beneficien a la entidad.
El dictamen fue aprobado con 31 votos a favor, seis en contra y tres abstenciones, en una sesión marcada por la discusión sobre la situación política que atraviesa el estado, que sumó más de 50 horas sin titular del Ejecutivo.
Graciela Domínguez, socióloga originaria de Rosario y con trayectoria como activista comunitaria, se había separado en junio pasado de su curul como diputada federal para participar en el proceso interno de Morena rumbo a la candidatura por la gubernatura de 2027. En su historial destaca haber sido diputada local, dirigente estatal del PRD y secretaria de Educación y Cultura durante la primera etapa del gobierno de Rocha Moya, por lo que ha sido vinculada al grupo político del actual mandatario con licencia.
Previamente, el Congreso había nombrado para el mismo cargo a Yeraldine Bonilla, quien se reincorporó como secretaria de Gobierno tras el regreso de Rocha Moya en su primera licencia.
Durante el debate, el diputado morenista Hólincer Castro defendió la designación y sostuvo que se prioriza el interés de Sinaloa y de sus familias. Afirmó que la experiencia de Domínguez Nava en el Poder Legislativo local y en la Cámara de Diputados le ha dado conocimiento sobre la pluralidad política y la importancia del diálogo, además de mantener cercanía con la ciudadanía.
En contraste, la legisladora priista Irma Moreno explicó el voto en contra de su bancada, integrada por tres diputados, al considerar que el nombramiento no resuelve la crisis institucional. Señaló que Sinaloa requiere un perfil que enfrente la violencia, reactive la economía y coloque la agenda del estado por encima de intereses partidistas, y que la situación previa a la licencia aún debe aclararse.
La designación cuenta con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien aclaró que se trata de una decisión soberana del Congreso local y no del Ejecutivo federal.



