CDMX.- La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno confirmó la rescisión definitiva del contrato con NECSUS y Creaciones Tecnológicas y Digitales Jim para operar el Registro de Proveedores para la Integridad ante el IMSS (REPIIMSS). El acuerdo, firmado a finales de 2024 con vigencia hasta 2027 y un tope cercano a los 313 millones de pesos, se cayó por incumplimientos graves en el manejo de información confidencial: las empresas transfirieron sin autorización datos de verificaciones domiciliarias a UPAX GS, firma vinculada a Grupo Salinas. El procedimiento arrancó el 2 de julio y se formalizó el 30 del mismo mes.
Lo más revelador es que este consorcio fue el único postor en la licitación y obtuvo casi el máximo puntaje. Un registro pensado para blindar la integridad de los proveedores del IMSS terminó entregando información sensible a un tercero no autorizado, en abierta violación de las cláusulas de confidencialidad y de la protección de datos personales. La Secretaría insiste en que se garantiza la migración segura de la plataforma, pero el daño ya está hecho.
Esta no es una falla administrativa menor. Es la muestra clara de cómo, incluso en proyectos vendidos como anticorrupción, se abren puertas a subcontrataciones irregulares y a la fuga de información. Mientras el discurso oficial presume control y transparencia, los hechos demuestran que los mecanismos de vigilancia siguen siendo porosos y que los datos de millones de mexicanos pueden terminar en manos que nunca debieron tocarlos.
Discusión sobre este post
Sin posts




