¡De cazar “traidores” a ser los acusados! EE.UU. señala al gobernador Rocha Moya, al senador Inzunza y al alcalde de Culiacán por narco
¡Boomerang letal: de verdugos de “traidores” a narcoacusados por EE.UU., los de Morena en Sinaloa se desmoronan!
Sinaloa.- Antier mismo, el senador morenista Enrique Inzunza Cazarez exigía en tribuna la cabeza de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por supuesta “traición a la patria” al permitir que agentes de la DEA y CIA desmantelaran narcolaboratorios. Ayer, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York lo acusa formalmente —junto al gobernador Rubén Rocha Moya, al alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez y otros funcionarios— de presuntos vínculos directos con el Cártel de Sinaloa. Las reacciones de los señalados no pudieron ser más previsibles ni más cínicas: todos niegan “con vehemencia” y sin una sola prueba. Rocha Moya tuiteó que los señalamientos “carecen de veracidad y fundamento” y que demostrará su inocencia “en el momento procesal correspondiente”; el alcalde Gámez repitió el libreto al pie de la letra; e Inzunza también rechazó los cargos
Lo más grotesco llegó la tarde de ayer: en entrevista, Rocha Moya soltó con cara de póker que “no va a pasar nada y no voy a decir nada”, que ya habló con la presidenta Claudia Sheinbaum y que se queda en Sinaloa. Traducción: el fuero, el partido y la impunidad de siempre serán su escudo. El mismo gobernador que ayer aplaudía el linchamiento mediático contra una opositora hoy exige “respeto a la soberanía” mientras Washington lo señala con nombre y apellido por proteger al cártel que controla su estado.
Esta no es una “persecución política”: es el espejo brutal que Estados Unidos acaba de ponerle a Morena. Ayer cazaban brujas en Chihuahua; hoy los cazados son ellos. La hipocresía es tan descarada que duele. Y mientras los implicados repiten el mantra de la inocencia ofendida, México sigue esperando que alguien, en algún momento, haga justicia de verdad. Porque si no es por los gringos, aquí nunca pasa nada.






