DEA acusa al gobierno mexicano de tener una “conexión mortífera” con los cárteles; el Gabinete lo descarta como infundado
El administrador Terry Cole lo señaló como prioridad número uno de la agencia en discurso en Orlando; el Gabinete de Seguridad rechazó las afirmaciones por carecer de sustento
EU.- En un discurso durante una cumbre contra las adicciones en Orlando, el administrador de la DEA, Terry Cole, dejó en claro que el combate a los cárteles mexicanos es prioridad número uno de la agencia. Afirmó que existe una “conexión mortífera” —o “conexión mortal”— entre las redes criminales y funcionarios del gobierno de México, y sentenció sin rodeos: “Son inseparables”. Cole detalló que la DEA irá contra cárteles, facilitadores, distribuidores, lavadores de dinero y proveedores de precursores químicos, en un contexto donde ya se han presentado cargos penales en Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios mexicanos.
El Gabinete de Seguridad respondió de inmediato. Calificó las declaraciones de “carentes de sustento” y ajenas a los resultados oficiales en detenciones, aseguramientos y desmantelamientos. Reiteró que la cooperación con Washington seguirá, pero siempre bajo los principios de “respeto a la soberanía, confianza mutua y coordinación”.
La negativa oficial, sin embargo, repite el patrón de siempre: minimizar evidencias crecientes de infiltración y protección a estructuras delictivas que llevan años operando con relativa impunidad. Mientras la DEA pasa de las advertencias a procesamientos concretos en territorio estadounidense, el gobierno mexicano elige el desmentido y el autoelogio. Esa estrategia —llámese “abrazos no balazos” o su variante actual— ha demostrado ser insuficiente frente a un enemigo que sigue alimentando la violencia interna y la crisis del fentanilo al otro lado de la frontera. Los desmentidos no desarman cárteles; solo postergan la rendición de cuentas.




