¡Del “sí hay ficha roja” al “no existe”! Gobierno Sheinbaum se se enreda protegiendo a Rocha Moya
Gobierno federal niega ficha roja de Interpol contra Rubén Rocha Moya
CDMX.- En menos de una semana, el gobierno federal pasó de confirmar que Rubén Rocha Moya y varios funcionarios sinaloenses tenían ficha roja de Interpol —según dijo la propia Claudia Sheinbaum— a desmentirlo tajantemente este miércoles.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a cargo de Omar García Harfuch, confirmó oficialmente tras consultar con autoridades nacionales e internacionales que Rubén Rocha Moya no cuenta con notificación roja de Interpol. Horas antes, Harfuch había declarado en la mañanera que solo existía una solicitud de detención provisional con fines de extradición por parte de Estados Unidos, pero que esta no obliga a México a actuar sin que la FGR reciba la documentación y un juez la valide.
El contraste es brutal. A mediados de mayo, la presidenta afirmó que sí había fichas rojas activas contra Rocha, el senador Enrique Inzunza y otros exfuncionarios de Sinaloa, acusados por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York de proteger al cártel de Los Chapitos a cambio de sobornos y apoyo político. Ahora, la versión oficial es que no existe tal alerta internacional.
Este vaivén no es un simple error de comunicación. Es la radiografía de un gobierno que, ante acusaciones graves de narcotráfico y corrupción provenientes de Estados Unidos, opta por la dilación, la burocracia y la defensa corporativa de sus aliados. Sheinbaum ha repetido que “no se cubre a nadie” y que se actuará solo con “pruebas contundentes”, mientras la FGR y la SSPC parecen más ocupados en explicar por qué no actúan que en investigar con seriedad.
Harfuch llegó al extremo de decir que “desconocía” si la FGR ya había recibido algo. El secretario de Seguridad del país entero, supuestamente enterado de todo, no sabe si hay una orden de detención contra un gobernador acusado por Washington. Nadie se lo cree.
Mientras tanto, Rocha sigue en Sinaloa, sin ficha roja que lo limite y con el gobierno federal haciendo malabares para no tener que tocar a uno de los cuadros más importantes de Morena en el noroeste. La soberanía se invoca cuando conviene; la justicia, se pospone.
Esto no es solo un papelón. Es la confirmación de que, cuando se trata de sus propios, este gobierno prefiere el escudo político a la credibilidad y la seguridad nacional. Y cada contradicción solo alimenta la percepción de que aquí no se combate al narco… se administra.




