Diabetes afecta la fertilidad masculina, revela estudio
Un estudio de la UNAM muestra que la diabetes altera la calidad del esperma, afectando motilidad y capacidad de fertilización
CDMX.- En un mundo donde la diabetes azota a más de 537 millones de adultos —según datos de la Federación Internacional de Diabetes—, surge una preocupación adicional: su impacto en la reproducción masculina. Un estudio reciente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) pone el foco en cómo esta enfermedad crónica, caracterizada por niveles altos de glucosa en sangre, altera la capacidad de los espermatozoides para fertilizar, un hallazgo que no solo alarma, sino que invita a replantear el control metabólico en hombres en edad reproductiva.
Los investigadores Ma. del Carmen Beltrán Núñez y Hiram Pacheco Castillo, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, analizaron modelos animales con diabetes inducida y descubrieron cambios críticos en las proteínas de las "balsas lipídicas" de la membrana espermática. Esto provoca una motilidad deficiente, hiperactivación prematura —ese nado vigoroso esencial para llegar al óvulo— y una reacción acrosomal alterada, que impide la penetración efectiva. En resumen, los espermatozoides de diabéticos pierden eficacia, lo que podría explicar tasas de fertilización más bajas. Aunque el estudio se basa en modelos animales, resuena con datos humanos: el 53% de hombres con diabetes tipo 1 muestran anomalías en espermiogramas, como menor conteo, movilidad reducida y daño en el ADN espermático.
Pero no es un caso aislado. Múltiples investigaciones confirman esta conexión. Un meta-análisis de 2022 en Frontiers in Endocrinology halló que la diabetes tipo 2 eleva el riesgo de espermatozoides anormales, afectando concentración y motilidad. Otro estudio en Human Reproduction Update (2018) vincula la hiperglucemia a disfunción eréctil, eyaculación alterada y menor volumen seminal. Críticamente, estos efectos no son inevitables: control glucémico estricto, ejercicio y dieta podrían mitigarlos, aunque faltan ensayos clínicos amplios para terapias específicas.
Este revelación subraya un problema subestimado en la salud pública: la diabetes no solo ataca corazón o riñones, sino que sabotea la paternidad.