¡Doble rasero descarado! FGR pone a Maru Campos en la guillotina… y le tiende alfombra roja a Rocha Moya
FGR cita a Maru Campos para comparecer el 27 de mayo por caso de narcolaboratorio y agentes estadounidenses; la Fiscalía también notificó a Rubén Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa
Chihuahua.- La Fiscalía General de la República (FGR) citó a comparecer este 27 de mayo a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por el operativo en un supuesto narcolaboratorio y la presunta presencia de agentes estadounidenses. Ella lo recibió con cámaras, confirmó que “ahí estaremos” y lo enmarcó como persecución política. Horas después, la misma FGR admitió —casi entre líneas— que también citó a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, señalado por Estados Unidos de vínculos con el crimen organizado, y al alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez.
El contraste es obsceno. A Maru le montaron circo: citatorio visible, filtraciones, presión pública y fecha inmediata. A Rocha, notificación discreta, sin fotos ni videos, y desde la Secretaría de Gobernación se apresuraron a aclarar que comparece “solo como testigo”. Claudia Sheinbaum salió a decir que “no tiene nada de político” y que son “procedimientos de investigación” para los casos de Chihuahua y Sinaloa. Su propia secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, tuvo que corregir el comunicado de la FGR para suavizar el caso del morenista.
Esto no es justicia. Es uso faccioso de las instituciones. Cuando se trata de una gobernadora de oposición que sí ha confrontado laboratorios del narco, la FGR actúa con rapidez quirúrgica y bombo mediático. Cuando se trata de un morenista con ficha roja de Interpol y acusaciones graves de EU, todo se vuelve trámite administrativo, confidencial y protector. Morena en Sinaloa ya salió a decir que “confía plenamente” en las investigaciones de la FGR. Claro: confían porque la fiscalía les pertenece.
Maru Campos tiene que dar la cara y aclarar si permitió o no operaciones que comprometan la soberanía; nadie está por encima de la ley. Pero el escándalo real es la impunidad selectiva. Rocha Moya reaparece en redes proclamando que es “un hombre probo” y que acudirá tranquilo. El mismo Rocha que EU acusa de proteger a capos mientras Sinaloa arde en violencia. El mismo que goza de la protección explícita del régimen.
Este es el México de la 4T continuada: narco-gobernadores blindados, opositores exhibidos, y una presidenta que niega lo evidente mientras su gobierno opera para salvar a los suyos. La FGR no investiga con rigor; selecciona enemigos y protege aliados. Eso no es Estado de derecho, es narco-Estado con disfraz institucional.
La ciudadanía no es tonta. Ve la diferencia de trato y saca cuentas. Mientras Maru enfrenta el escrutinio público, los verdaderos intocables siguen desayunando tranquilos. Hasta cuándo.










