Drones cargados de muerte sobre pueblos de Guerrero: el gobierno llega tarde... otra vez
Habitantes de Guajes de Ayala denuncian ataques de La Familia Michoacana con explosivos aéreos; fuerzas federales y estatales despliegan operativo tras las agresiones
Guerrero.- En la mañana del 8 de julio, habitantes de El Pescado y Guajes de Ayala, en el ejido del municipio de Coyuca de Catalán, Tierra Caliente de Guerrero, denunciaron ataques armados y con drones cargados de explosivos atribuidos a La Nueva Familia Michoacana, liderada por “El Fresa” y “El Pez”. Javier, comisario de bienes comunales de Guajes de Ayala, acusó directamente al gobierno estatal de omisión y contubernio: “Están defendiendo a la Familia Michoacana para que se apoderen de la sierra”. Las mujeres del pueblo relataron en videos que desde las 6 de la mañana fueron rodeados por más de 400 hombres armados, que varios esposos están muertos o heridos y que ellas y los niños se refugiaron en la clínica comunitaria. Estas comunidades ya habían alertado desde mediados de junio sobre el avance de campamentos criminales y, desde octubre de 2025, viven sin servicios básicos tras enfrentamientos previos.
Solo hasta el día siguiente, el 9 de julio, la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz desplegó un operativo conjunto de Ejército, Marina, Guardia Nacional y policías estatales. Las autoridades informaron que no hubo lesionados ni muertos “de manera preliminar”, pero la operación llegó después de horas de ataques documentados por los propios habitantes. Mientras tanto, las denuncias de contubernio con el crimen organizado y de abandono sistemático siguen sin respuesta concreta.
Esto no es un hecho aislado: es la evidencia brutal de un Estado que permite que los cárteles evolucionen —ahora con drones explosivos— mientras las comunidades quedan a su suerte pese a advertencias reiteradas. La respuesta reactiva, tardía y sin rendición de cuentas sobre las acusaciones de colusión solo confirma que, en la sierra de Guerrero, la prioridad no es proteger a la población civil, sino contener el daño una vez que ya ocurrió.




