Ciudad de México.— La consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, anunció que este lunes 26 de octubre presentará formalmente su renuncia ante la Cámara de Diputados, luego de una semana de revelaciones periodísticas y la apertura de una investigación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por posibles irregularidades en contrataciones, conflictos de interés, colusión y triangulación de recursos.
La decisión llega después de que medios como Reforma y Latinus difundieran información y material audiovisual que muestran una relación cercana entre Taddei, su entorno y el empresario José Alfredo Hernández Casillas (y su hermano Raymundo Francisco). Las empresas vinculadas a los Hernández, entre ellas Cajas Graf y Corporativo Zeg, han recibido contratos millonarios del INE y de organismos electorales locales, algunos por adjudicación directa.
Entre los contratos señalados figura uno de alrededor de 197-198 millones de pesos para la fabricación de mamparas y urnas, otorgado después de que una licitación fuera declarada desierta. También hay antecedentes de contratos cuando Taddei presidía el Instituto Electoral de Sonora. Además, se ha reportado que colaboradores cercanos a la presidencia del INE (incluido un chofer) figuraron como apoderados o representantes de esas empresas, que se registraron en el padrón de proveedores poco después de que Taddei asumiera el cargo en abril de 2023. Las firmas están bajo revisión de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y de la Cofece por posibles prácticas monopólicas.
Un video difundido muestra al hijo de Taddei, Jorge Francisco Piñeda Taddei, en una suite de lujo del hotel Le Meurice en París junto a Hernández Casillas. Otras imágenes y videos documentan convivencias sociales, incluida la celebración del cumpleaños de la consejera presidenta.
El viernes 23 de octubre, la ASF anunció una investigación de oficio por indicios de irregularidades en contrataciones, posibles conflictos de interés, colusiones y triangulación de recursos, que abarca al INE, a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), empresas, funcionarios y proveedores. El organismo ha señalado observaciones previas por más de 66 millones de pesos que no fueron solventadas.
Taddei había descartado renunciar días antes y calificado los señalamientos como “golpeteo político”, asegurando que se había conducido con probidad y que colaboraría con las auditorías. También se reportaron relevos en áreas administrativas del INE. Sin embargo, la presión de partidos de oposición, organizaciones civiles, legisladores y la difusión constante de material terminaron por precipitar el anuncio de renuncia. En el comunicado atribuido a ella, señaló que la decisión busca proteger al Instituto y que la institución debe estar por encima de intereses personales.
Como Taddei lleva poco más de tres años y medio en el cargo (menos de seis años), la Constitución establece que la Cámara de Diputados deberá elegir un sustituto para completar el periodo. Mientras tanto, las consejerías restantes podrían designar un interino. La situación se da en la antesala del proceso electoral federal 2026-2027.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha pedido que se hagan las auditorías necesarias y que no haya “ninguna sombra de corrupción” en el INE ni en ninguna institución. Las investigaciones de la ASF, el Órgano Interno de Control del INE y otras instancias continúan, y las responsabilidades deberán determinarse conforme a derecho.
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