El albazo de Morena: aprueban reelección a sus magistrados del TEPJF y Sheinbaum lo llama “participar otra vez”
Morena aprueba en lo particular reforma judicial con reelección de magistrados del TEPJF
CDMX.- En la madrugada del 28 de mayo de 2026, la Cámara de Diputados aprobó en lo particular la reforma judicial con 322 votos a favor, 132 en contra y 22 abstenciones. Entre las modificaciones de último minuto destaca la reserva del diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna, que permite a los magistrados actuales de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) participar en la elección de 2028 y reelegirse por seis años más. Algunos podrían permanecer hasta 17 años en el cargo.
La jugada no pasó desapercibida. Generó divisiones incluso dentro de Morena: el vicecoordinador Alfonso Ramírez Cuéllar y Olga Sánchez Cordero se abstuvieron, entre otros. La oposición lo califica sin rodeos de captura de la justicia electoral.
Claudia Sheinbaum, que ha repetido hasta el cansancio que está “en contra de la reelección”, salió con la explicación más cínica del día: “no es reelección, es la posibilidad de participar otra vez… y lo decide la gente”. El mismo argumento que usaría cualquier autoritario para maquillar la perpetuación en el poder. Luis Donaldo Colosio (MC) lo resumió con claridad: vulnera el principio de equidad. Clemente Castañeda lo llamó directamente un intento de capturar la justicia electoral.
El cinismo es brutal. Este gobierno llegó prometiendo acabar con los privilegios y la reelección, pero cuando se trata de blindar a magistrados que han sido cómodos con Morena, cambian las reglas sobre la marcha y en plena madrugada. No es democratización del Poder Judicial: es control político del árbitro electoral de cara a los próximos procesos. Un paso más en la consolidación de un régimen que quiere tener todo amarrado.
La reforma aplaza también la elección de jueces y magistrados hasta 2028, pero el verdadero premio gordo es dejar a los actuales magistrados electorales —algunos ya cuestionados por su cercanía al oficialismo— con la puerta abierta para seguir ahí. Eso no es “decisión de la gente”. Es una ventaja descarada desde el poder.
México merece un Tribunal Electoral independiente, no un tribunal de bolsillo. Hoy, Morena demostró una vez más que las reglas solo valen cuando le convienen. Y Sheinbaum, con su malabarismo semántico, solo confirmó que el discurso de campaña ya quedó muy atrás.



