Baja California.- Se filtró un video con audios atribuidos a Julieta Ramírez Padilla en los que, según el material difundido, da indicaciones para editar y manipular contenido con el fin de ridiculizar a Claudia Sheinbaum durante la contienda interna de Morena en 2023. El medio Punto Norte atribuye la entrega a un excolaborador de Ramírez y que una revisión técnica no halló indicios de generación sintética o clonación por IA. En ese año, Ramírez no era una espectadora: se sumó de forma pública al equipo de Adán Augusto López, operó en Baja California a su favor y llegó a fungir como vocera de ese proyecto frente a Sheinbaum.
El timing no es accidental. Ramírez pidió licencia en el Senado y se registró como aspirante a coordinar la 4T en Baja California rumbo a 2027; encuestas locales la ponen al frente, el PT ya advirtió ruptura si ella encabeza la boleta por considerarla continuidad del “marinismo”, y el Tribunal Electoral dejó firme una investigación por posible promoción anticipada. Mientras tanto, en su cuenta mantiene fijado un mensaje de 2024 en el que dice inspirarse en Sheinbaum. Esa distancia entre el discurso de ahora y la operación de entonces es el dato duro: en Morena la lealtad se recicla cuando cambia el tablero.
Lo que explota no es solo un audio. Es la factura de una sucesión que nunca se cerró: grupos que ayer se despedazaron por las corcholatas hoy pelean el gobierno de un estado clave, con Citlalli Hernández al frente de un proceso interno que los propios actores describen como guerra total. Si el material se sostiene, Ramírez no puede venderse como cuadro de unidad; si lo niega, tendrá que explicar por qué un excolaborador entrega precisamente esto, ahora. En política, la memoria no es rencor: es archivo. Y el archivo, esta vez, llegó con imagen y sonido.
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