El circo educativo de Morena: tres meses de “vacaciones” por el Mundial, cero reprobados y un retroceso que nadie quiere asumir
Vacaciones escolares de casi tres meses: SEP adelanta fin de clases al 5 de junio por calor y Mundial, pero el Gobierno recula
CDMX.- El gobierno federal, a través de la SEP y su titular Mario Delgado, anunció con bombo y platillo el fin del ciclo escolar 2025-2026 el 5 de junio, casi un mes y medio antes de lo habitual. La excusa oficial: ola de calor y el Mundial de Fútbol 2026. Resultado: niños y adolescentes con casi tres meses de vacaciones (hasta el 31 de agosto). Pan y circo en estado puro.
Horas después vino el desfile de deslindes. Claudia Sheinbaum salió a decir que “solo es una propuesta”, no una decisión firme. Hasta el impresentable Gerardo Fernández Noroña regañó públicamente a Delgado. La CNDH advirtió que recortar clases sin considerar el impacto en madres, padres y cuidadores afecta el bienestar de los menores. El líder del SNTE, Alfonso Cepeda (senador morenista), propuso que si se adelanta el cierre, también se adelante el regreso… para “recuperar aprendizajes”. Todos corriendo a lavarse las manos.
Este vaivén no es nuevo: es improvisación crónica. Primero venden tres meses de asueto como protección al calor y festejo mundialista. Luego, ante el reclamo de padres, maestros y realidad laboral, reculan a medias. Mientras tanto, la SCJN —con el voto de la ministra Lenia Batres— avaló por unanimidad que en educación básica no se reprobe automáticamente, sin importar materias reprobadas ni porcentaje de asistencia. Premian la mediocridad en un país que ya arrastra rezagos educativos brutales.
El mensaje es clarísimo: la escuela no es prioridad. Sirve como guardería improvisada o distractor político, pero cuando conviene al espectáculo del Mundial o a la narrativa oficial de “proteger a los niños del calor”, el gobierno recorta clases sin el menor pudor. El resultado previsible: menos horas de clase, estándares más bajos y generaciones con huecos formativos que nadie va a llenar en agosto con “tareas de reforzamiento”.
Esto no es proteger a los alumnos. Es abandonar la educación en aras de marketing barato y evitar conflictos con sindicatos o bases electorales. Morena primero infla el globo de las vacaciones eternas, luego lo desinfla a medias y al final culpa al contexto. Los niños, mientras, pagan la factura: menos aprendizaje, más abandono y un futuro con títulos huecos.
El gobierno quería circo. Lo que dejó fue un desastre pedagógico del que ahora todos intentan desmarcarse. Patético.





