Ciudad de México.— De acuerdo con la columna de Héctor de Mauleón publicada este lunes 31 de agosto de 2026 en El Universal, los hermanos Andy y Gonzalo López Beltrán sostuvieron un cónclave privado el pasado lunes 24 de agosto en el restaurante Magazzino, ubicado en el número 51 de la calle Pachuca, en la colonia Condesa.
Según el relato, cinco o seis camionetas repletas de guardaespaldas se posicionaron frente al establecimiento. De ellas bajaron Andy y Gonzalo, acompañados por Daniel Asaf, exjefe de la Ayudantía de la Presidencia en el sexenio de AMLO, señalado como operador de la red que recibió contratos millonarios y protagonista del escándalo de Tokio en 2025, durante el viaje en el que el hijo de López Obrador pagó cenas de hasta 47 mil pesos y noches de hospedaje de 22 mil.
El encuentro se realizó en la Chef’s Table del Magazzino —descrito como un “laboratorio gastronómico” de cocina ítalo-mexicana—, donde solo caben seis personas.
A la reunión, que según videos entregados a El Universal duró al menos cinco horas y se desarrolló con el restaurante cerrado solo para ellos, también habrían llegado el líder del imperio tequilero José Cuervo, Juan Domingo Beckmann, integrante del Consejo Asesor de Desarrollo Económico de Claudia Sheinbaum, y el empresario de tecnología y transformación digital Mauricio Garduño.
De Mauleón describe que un mesero descorchó una botella de Sassicaia, vino tinto “Súper Toscano” cuyo precio en tienda va de 16 mil a 24 mil pesos. En las imágenes, Andy López Beltrán aparece bebiendo en una copa tequilera y fumando un cigarrillo tras otro, con semblante preocupado.
El columnista ubica el cónclave en medio de una tormenta política: el 19 de agosto fue detenido Fausto Corrales Rodríguez, chofer y asistente del exrector de la UAS, Héctor Melesio Cuén, y testigo clave en su asesinato. Corrales habría llevado a su jefe a la reunión en la que fue asesinado, la misma en la que, según una carta atribuida a Ismael “El Mayo” Zambada, fue traicionado por uno de los hijos de “El Chapo” y en la que estaría presente el entonces gobernador Rubén Rocha Moya.



La FGR detuvo a Corrales por haber fingido que Cuén fue asesinado en una gasolinera y no en la finca donde ocurrió la reunión. Tras 112 días de licencia por señalamientos de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, Rocha Moya regresó abruptamente al cargo el viernes 21 de agosto —día en que la presidenta se reportó enferma— y 32 horas después volvió a pedir licencia, esta vez de manera definitiva, luego de que la presidenta calificara el hecho como una imprudencia y de que Gobernación se deslindara.
Ese mismo viernes 21, añade la columna, regresó a México el excontralmirante Fernando Farías Laguna, acusado de dirigir una red de huachicol desde altos mandos de la Marina, quien antes de abordar el avión se reunió dos horas con agentes del FBI para entregar nombres y rutas de dinero. Según De Mauleón, Andy López Beltrán aparece mencionado en el expediente como una de las cabezas ocultas de esa red.
El mismo día trascendió que Estados Unidos y Hacienda investigan una empresa fundada en Tabasco ligada a operadores de Amílcar Olán, integrante del círculo de los López Beltrán, y que habría grabaciones que involucran a otros miembros de la red con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Aunque las imágenes no tienen audio, De Mauleón señala que uno de los temas fue la detención de Corrales, pues en un momento Gonzalo López Beltrán mira su teléfono y en la pantalla es visible la noticia de la vinculación a proceso de Corrales con su foto.
Pasadas varias horas, Gonzalo y Asaf se retiraron. Andy permaneció bebiendo y conversando, mientras afuera los guardaespaldas mostraban cansancio.
“Fue la reunión del clan. El cónclave de la Condesa, mientras afuera el país ardía”, concluye la columna.



