CDMX.- Una conductora graba desde el auto lo que muchos llevan meses diciendo en voz baja: duda del margen de Sheinbaum, del árbitro electoral que “hoy es la apestada de Morena” y de las listas nominales con “fantasmas, muertos, clones”. Menciona Veracruz y la Benito Juárez como ejemplos concretos donde las cuentas no le cuadran, y recuerda que, el mismo día de la elección, la oposición salía a celebrar antes de que los resultados oficiales se impusieran. El video, circulado esta semana junto a memes de “Deslindex” (el limpiador de imagen que borra manchas del presente culpando al pasado), llega justo cuando Morena y el gobierno intentan distanciarse de Guadalupe Taddei tras su renuncia.
La salida de Taddei no es un detalle administrativo. Investigaciones de Reforma, Latinus y otros medios documentaron contratos por cientos de millones con empresas ligadas a José Alfredo Hernández Casillas (Cajas Graf, Corporativo Zeg y otras), choferes que aparecían como apoderados de proveedores, y videos de cercanía personal y familiar, incluido uno en París. La Auditoría Superior de la Federación abrió de oficio una indagatoria por posibles conflictos de interés, colusión y triangulación; el Órgano Interno de Control del INE revisa a funcionarios y empresas. Sheinbaum y voceros de Morena responden que Taddei llegó en 2014 bajo Lorenzo Córdova, cuando Morena ni existía como partido, y que su designación nacional fue por tómbola. La oposición y parte de la opinión pública contestan que el nombramiento se dio con mayoría morenista en San Lázaro y que el escándalo estalla ahora, no en 2014.
El cinismo está en pretender que el “deslinde” limpia tres años de gestión. Taddei renunció el 25-26 de octubre después de negar irregularidades y echar culpas a colaboradores; Blanca Cruz asume interinamente mientras la Cámara prepara la convocatoria de relevo. El video no prueba fraude masivo (las denuncias de “millones de muertos” en la lista nominal siempre han sido infladas y el INE las ha desmentido con cifras concretas), pero sí captura la desconfianza que el propio instituto sembró al concentrar facultades, adjudicar contratos opacos y permitir que la cercanía personal se volviera noticia. Si el pasado (Córdova) se usa para lavar el presente, el árbitro electoral queda más dañado que nunca. Las investigaciones de la ASF y el OIC dirán si hubo solo mala imagen o dinero público desviado. Hasta entonces, el deslinde suena a lo que el meme muestra: un spray que no borra las huellas.






