CDMX.- A partir de las 23:59 (hora del Este) de este 3 de noviembre, todo pasajero que aborde un vuelo internacional con destino o escala en Estados Unidos —ciudadanos estadounidenses, residentes, extranjeros y tripulación incluidos— debe presentar una declaración firmada (física o digital) en la que certifique que no ha estado en la República Democrática del Congo en los 21 días previos. La medida, ordenada por los CDC el 22 de octubre y publicada en el Federal Register, responde al brote de ébola por virus Bundibugyo en el este del Congo y cubre incluso las escalas en aeropuertos congoleños, aunque el viajero no haya bajado del avión. Las aerolíneas, entre ellas Volaris, son las responsables de verificarla y negar el embarque a quien no la complete; mentir a sabiendas puede acarrear multas penales y cárcel.
El período de 21 días coincide con el máximo de incubación del ébola. Los CDC sostienen que el riesgo para el público estadounidense sigue siendo bajo, pero el brote —descrito en reportes como uno de los más grandes registrados— y la alerta de nivel 4 del Departamento de Estado (“no viajar”) por salud, criminalidad e inseguridad en la RDC justificaron la restricción temporal, que en principio vence el 18 de diciembre de 2026 o cuando se levante. Aerolíneas y asociaciones del sector ya la han cuestionado por considerarla costosa, engorrosa y desproporcionada: en 2025 se revisaron unos 130 millones de pasajeros aéreos y menos de 25.000 tenían algún vínculo con el Congo.
Para los viajeros mexicanos y latinoamericanos el trámite es un trámite más de pre-embarque, no sustituye visa ni ESTA, y se puede completar en el check-in en línea o en el aeropuerto. Quien haya estado realmente en la RDC (o hecho escala allí) deberá esperar al día 22 desde su salida del país. En la práctica, la mayoría firmará un papel que confirma lo obvio; el verdadero filtro operativo recae en las aerolíneas y en la capacidad de detectar declaraciones falsas.
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