El enigma del Hércules: Secretos y contradicciones en el aterrizaje de un avión militar de EU en Toluca
La mandataria detalló que la aeronave no transportó tropas ni armamento extranjero, sino que sirvió para trasladar a elementos de la SSPC hacia Estados Unidos
CDMX.- En medio de las tensiones bilaterales por las amenazas de Donald Trump contra el narcotráfico mexicano, el aterrizaje de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea estadounidense en el Aeropuerto Internacional de Toluca el pasado sábado desató un torbellino de especulaciones. La presidenta Claudia Sheinbaum, en su conferencia matutina de este lunes 19 de enero, aclaró que se trató de un vuelo autorizado desde octubre de 2025 para fines de capacitación, sin ingreso de tropas extranjeras. Según fuentes oficiales como el Gabinete de Seguridad, el aparato transportó a funcionarios de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) hacia Estados Unidos para un curso logístico, negando cualquier operación militar excepcional.
Sin embargo, las explicaciones oficiales no disipan las dudas sobre la opacidad del proceso. Usuarios en X, como el periodista Manuel López San Martín, cuestionan por qué no se informó públicamente si era algo rutinario, especialmente cuando la Constitución exige aprobación senatorial para entradas de fuerzas extranjeras –un punto que la oposición, incluyendo Movimiento Ciudadano, exige aclarar-. Fuentes internas confirman que no hubo consulta al Senado, argumentando que no se trató de tropas, pero esto choca con la percepción de vulnerabilidad soberana en un contexto donde Trump ha calificado a los cárteles como terroristas.
Más preocupante son las contradicciones en las declaraciones de Sheinbaum, destacadas por analistas como José Díaz en X: inicialmente mencionó que estadounidenses venían a capacitar, para luego corregir que eran mexicanos los que viajaban. Reportes corroboran esta inconsistencia, que erosiona la credibilidad del gobierno en un tema sensible. Sin evidencia de misiles o armamento –solo videos ciudadanos del aterrizaje–, el incidente subraya la necesidad de mayor transparencia para evitar sospechas de sumisión ante Washington, justo cuando México presume independencia.



