Tabasco.- Andrés Manuel López Beltrán anunció la noche del 1 de octubre que se inscribió como aspirante a coordinar los comités de defensa de la Cuarta Transformación y de la soberanía nacional del Distrito 6 federal de Tabasco, demarcación que abarca Centro, Jalapa, Teapa y Tacotalpa. No es un trámite menor. En la convocatoria de Morena, abierta del 1 al 4 de octubre, esa coordinación es la antesala de la candidatura a diputado federal rumbo a 2027. El hijo del expresidente renunció en mayo a la Secretaría de Organización del partido y desde agosto recorre las 170 secciones del distrito, casa por casa, con el apellido que él mismo ayudó a organizar a escala nacional.
El registro llega a tres días del reportaje de The New York Times del 29 de septiembre. El diario citó a cinco fuentes con conocimiento directo para afirmar que dos agencias estadounidenses examinan acusaciones que lo vinculan con crimen organizado y contrabando de combustible. El propio texto aclara que no hay investigación formal ni cargos. Claudia Sheinbaum dijo el 30 de septiembre que no tiene conocimiento de una indagatoria de la FGR. En agosto, López Beltrán reveló que Estados Unidos le revocó la visa y lo calificó de politiquería. Revisar señalamientos no es condenar; tampoco es un expediente en blanco.
Lo contundente es el orden de los hechos. Quien controló la estructura territorial del partido se presenta ahora como militante de base en el estado de su padre, a meses de que el fuero legislativo pueda blindarlo. Morena convierte un cargo interno en boleto a San Lázaro justo cuando el apellido acumula sombra judicial no resuelta. Si el proceso fuera de méritos y no de linaje, el registro de Andy no sería noticia.
Discusión sobre este post
Sin posts



