Ciudad de México.— La información llegó a la televisora desde una fuente gubernamental: la dirección en Vía Collina número 20, en Lugano, acompañada de la foto de un edificio rojo y el mensaje “Aquí está Amílcar. 100% seguro”. El dato coincidía con otra pista previa de una familia mexicana: que los hijos de Olán estudiaban en la costosa Scuola Americana de esa ciudad. Así lo dio a conocer este miércoles el periodista Héctor de Mauleón en su columna de El Universal.
Hace tres semanas TV Azteca envió al reportero Irving Pineda y a un camarógrafo. El 16 de septiembre llegaron a Lugano. El primer día lo vieron sentado en una banca del parque del edificio, hablando por celular “como en clave”. Confirmaron la identidad en el buzón: “Jorge Olán Aparicio”. No lo abordaron de inmediato.
Durante seis días Olán no salió a la calle. Los periodistas lo vigilaron con telefoto desde el estacionamiento y un parque cercano. Lo vieron hablar por teléfono, sentarse frente a la computadora y dar vueltas por el departamento de unos 14 mil francos suizos mensuales (más de 350 mil pesos). Solo salían sus hijos a la escuela y una empleada mexicana a recados. Las cortinas se abrían después de las 11 de la mañana.
Olán desapareció de México en septiembre de 2025, cuando estallaron escándalos de huachicol, muertes ligadas al tráfico de combustibles y se reportaron movimientos por 3 mil millones de pesos hacia bancos suizos. No hay orden de aprehensión en su contra en México.
Al séptimo día lo abordaron. Intentó arrebatarles el teléfono, con el rostro descompuesto, y amenazó con llamar a la policía. Los periodistas enviaron el material a México. Horas después Olán desocupó el departamento.
La pregunta que deja la columna de Héctor de Mauleón es de quién se esconde un hombre al que el gobierno ya tenía localizado y al que no persigue judicialmente en México.



