Washington.— Sin texto, sin explicación, solo el mapa. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compartió esta mañana en su red Truth Social una imagen de Norteamérica en la que todo el territorio —desde México hasta Canadá, pasando por Groenlandia, Islandia y varias islas del Caribe incluida Cuba— aparece cubierto con el diseño de la bandera estadounidense.
En la imagen, México, el sur de EE.UU. y Centroamérica están tapizados con franjas rojas y blancas. Canadá, Alaska y Groenlandia aparecen con un campo azul con más estrellas que la bandera real. Sobre el mapa se lee “United States of America”. El Golfo de México y el Golfo de California aparecen rotulados como “Gulf of America”.
Es la publicación más explícita hasta ahora de una serie que ya es patrón.
No es la primera vez
Trump ha usado los mapas como herramienta política:
Enero 2025: Firmó la orden ejecutiva “Restoring Names That Honor American Greatness” para renombrar oficialmente para el gobierno de EE.UU. el Golfo de México como “Gulf of America”.
Enero 2026: Publicó una imagen generada con IA plantando la bandera en Groenlandia junto al vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, con el letrero “Groenlandia, territorio estadounidense est. 2026”. Ese mismo día difundió una foto alterada de una reunión con líderes europeos donde el mapa de fondo mostraba a Canadá, Groenlandia y Venezuela bajo bandera de EE.UU.
27 de agosto de 2026: Firmó otra orden para renombrar el lago Ontario como “Lake America”. El cambio se refleja en Apple Maps para usuarios en EE.UU., pero en Canadá sigue como Lake Ontario. Una encuesta Reuters/Ipsos del 1 y 2 de septiembre encontró que 63% de los estadounidenses rechazó el cambio y solo 14% lo respaldó.
6 de septiembre de 2026: Un día antes del mapa continental, compartió un mapa de Nuevo México con la palabra “Mexico” tachada y sustituida por “New America”, e instruyó al secretario del Interior a evaluar el cambio en el sistema federal. Hasta hoy, Nuevo México mantiene oficialmente su nombre.
Venezuela y Cuba en el centro
Las imágenes no llegan en el vacío. En enero de este año EE.UU. capturó a Nicolás Maduro y Washington reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela.
En paralelo, Marco Rubio ha intensificado la presión sobre Cuba. El 3 de septiembre designó seis nuevos objetivos bajo la Orden Ejecutiva 14404, ampliando sanciones en energía, minería y servicios financieros, y calificó al gobierno cubano como “una amenaza profunda y multifacética para la seguridad nacional” de EE.UU.
Semanas antes, en entrevista con Axios, Rubio advirtió que Cuba no tendrá “válvula de escape”: “Cada vez que crean un nuevo mecanismo para intentar librarse, simplemente lo bloqueamos”, dijo, señalando que por primera vez la isla se queda sin patrocinador externo tras la caída de Maduro y su petróleo.
La publicación de este domingo llegó horas después de otra tanda de imágenes con IA: Trump a caballo junto a George Washington en el Despacho Oval, un soldado de una ficticia “Fuerza Espacial Estadounidense” y un mapa de Irán con el contorno de su cabeza.
Y tres días después de otra frase polémica. El viernes 4 de septiembre, en el Despacho Oval, Trump dijo que México no tiene nada que ofrecer a EE.UU. “más que tamales picantes y tomates” y que “si dejara de comerciar con ellos, no perderíamos nada”, aunque dijo respetar a la presidenta Claudia Sheinbaum. El sábado, en Monterrey, Sheinbaum respondió sin citar la frase: “cooperación siempre, subordinación nunca”.
El T-MEC sigue en revisión entre Jamieson Greer y Marcelo Ebrard.




